Lucía
Magia pura, maravilla suprema, regalo de Dios, Lucía. Ser amoroso, corazón de estrellas, ojos de caramelo, Lucía. Hija de la luz, violín contento, hermosa doncella, Lucía. Mi Reina, mi Amor, mi Vida, Lucía. Francisco de Sales
Antes de que mis dedos mueran al tacto fecundo de correr tu piel montados en sus yemas, y antes de que el futuro se quede en nada, de que mis ojos lloren a deshoras y mi memoria se vacíe; antes…
Se llevó la mano a la mejilla inconscientemente porque le pareció que una lágrima acababa de brotar. Se sorprendió al retirar la mano húmeda. Nunca antes una lágrima se había sublevado como esa, fugándose a destiempo y sin un motivo…
Llévate tu aire. Y las huellas. Que no quede rastro, ni siquiera motas en el recuerdo ni heridas en mi corazón. Llévate el drama, las lágrimas resecas que pueblan mi estancia, las miradas perdidas, y su indiferencia, los llantos desaforados;…
Tus ojos no sabían llorar... (no tenían por qué saberlo) Se humedecieron del todo; derramaron un exceso de líquido; gotearon como cañerías viejas; llovieron como nubes... pero no lloraron. No sabían llorar... (no tenían por qué saberlo) Francisco de Sales
Le dijo que nunca había jugado a ese juego cuando le amarró al cabecero y clausuró sus ojos con un antifaz de dormir, cuando recorrió su desnudez con una cereza húmeda, hielo desconocido, alternándola con la picardía de su boca…
Laura era un mar mudo que no encontraba en sus naufragios, ni en sus derivas, ni en sus rotundos maremotos, el hilo por el que comenzarse. Variable, como las crestas de una ola; irrespetuosa, como las tormentas; gélida, como la…