Realidades funestas

Reservé para la alegría un lugar lóbrego, quizás un poco alejado de la boca, sin acceso directo al corazón ni opción de asomarse a las miradas. Conseguí una alegría insignificante, de segunda mano, que perteneció a un enterrador de ánimos…

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Prevención

No existe el fin. La palabra final queda desterrada. Muerte no existe en mi boca. Borré nunca de mi diccionario. Luz, en cambio, la he remarcado. Tengo alegría repetida varias veces. Felicidad es mi meta. Esperanza, mi vida. Ya no quiero más lamentarme en cada respiración, sufrir en cada…

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Otra protesta nueva

A veces,                   me gustaría                     no tener que aguantarme                       a todas horas,                 no encontrarme en todos los sitios,               no sentir mi mente crítica,                     inquisidora,                      juzgándome siempre,                      riñéndome casi siempre.                  A veces,                 …

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Ofrecimiento

A cambio de otro presente menos doliente ofrezco mi alma apenas usada a quien acepte el trato. Que cualquier Dios o Diablo interesado se presente ante mí que negociaremos. P.D.- abstenerse bienintencionados, salvavidas, religiosos, y vendedores ambulantes. Francisco de Sales

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Obscuro aciago

No sé dónde tengo el alma, pero sé cuánto pesa. Se refleja en todo lo que escribo, tan fúnebre y tan pesado, tan serio y tan desalmado. Desde dentro de mí se expresa un ser atormentado, de horizontes cercenados, de…

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No pensar

Es mejor no pensar. Dejar que las divagaciones me invadan, se decostruyan las ideas, nada permanezca en el pensamiento y ser presa de un no sé qué. Mejor no perseguir un reinado, ni alterar el cerebro con grandezas, ni buscar…

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