Con mis mejores deseos
A veces me gustaría poder entrar dentro de mí, a la búsqueda del asesino de mi vida, y del anestesista loco que me inyecta televisión en los ojos y en el cerebro, y del payaso que me distrae con sus…
A veces me gustaría poder entrar dentro de mí, a la búsqueda del asesino de mi vida, y del anestesista loco que me inyecta televisión en los ojos y en el cerebro, y del payaso que me distrae con sus…
Mi mayor tragedia es el olvido. Con su crueldad infinita me roba sin conciencia mis mejores recuerdos, la memoria de los paisajes, las emocionantes vivencias, y casi todo aquello que yo deseo sea imborrable. Sólo logro rescatar mínimos retazos de…
Se me escapan los momentos como los inviernos y las primaveras. Espero con ansiedad y atención el siguiente... que también me huye, yo inconsciente, por las rendijas que dejan mis desatenciones, mis rutinas, mis fugas de cada instante. No soy…
El muerto está serio. La mortaja le aprieta. El ataúd está duro. Las plañideras hacen mucho ruido. Los deudos lloran mal. Hace frío. Y los labios se le han quedado pegados. Por todo ello, el muerto está serio. Francisco de…
Madre: Quiero que vuelvas a la vida y me traigas una de esas tus sonrisas que ya casi no recuerdo. Últimamente siempre te veo seria y lejana, despojada de recuerdos, con la tristeza aferrada a tus ojos, y sin saber…
A tu muerte salieron de sus escondrijos los corazones que te amaron, las luciérnagas discretas que alumbraron tus sueños, los deseos que un día se agostaron, y tus secretos, guardados en el cielo… y volvieron las voces de tus risas,…
Quizás nunca te hayas dado cuenta de cómo te lleva tu cuerpo por la calle. Va lento. No coge la velocidad de tu pensamiento. Se adecúa al ritmo de tus años, muchos, y de tu vida cansada. Tu cuerpo se…