Me saluda

A lo lejos, lejos en el tiempo, una sonrisa me saluda. Es una sonrisa que habitó en tu boca durante el tiempo que me miraste. Fue breve. Nos cruzamos una vez única, se clavó en mi recuerdo, me dejó la…

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Los llantos de mis lágrimas

Mis lágrimas alborotan, alegres, solicitando un recreo. Quieren lanzarse, juguetonas, por el tobogán de mis mejillas, quieren volar al suelo, disfrutar en la caída, diluirse en la vida. Mis lágrimas, tan tristes, tan cargadas de lamentos, quieren dejar la carga…

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Llorar

Llorar: para desaguar y desahogar el alma; llorar para saber que las emociones están vivas; llorar para lamentarse sin palabras, acusar sin palabras, maldecir sin decir; llorar para conmover al mundo, provocar tormentas, desenmascarar indiferencias; llorar para ser humano y…

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Latir… vivir…

El corazón sólo late en sus ratos desocupados. En los ratos importantes, ama. Este pluriempleo, estos nobles oficios, los desempeña de corazón y con todo su corazón. Latir de vida y latir de amor. Latir para vivir y latir para…

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La mirada perdida

No encuentro mi mirada en ningún espejo: me devuelven una cara de cuencas vacías. ¿Y mis ojos? ¿Dónde están? Quizás se fueron tras de ti, quizás huyeron entre parabienes y aplausos a tu regazo de amante tierna, a vivir de…

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La mirada de tu mirada

Tu mirada... eso es lo que me faltaba. Entonces tenía que rebuscar en la memoria de los recuerdos hasta encontrar, desorientada, una mirada tuya. La veía dentro de mis ojos encerrados. La degustaba lenta, interminablemente, hasta casi rayarla por el…

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La boca enojada

La boca estaba tajantemente enojada, absorta en su rabia incomprendida, y sin hueco para el perdón. Instantes después, por estar hambrienta de más furia, emprendió tal violencia verbal que arrojó palabras malsonantes como estulticia y bricolaje. Y un poco más tarde, y ya…

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