Aquella niña y yo
De vez en cuando la vida hace un esfuerzo, descansa de su ensañamiento y me concede una alegría. Ayer, disfrazada de Hada Buena, me premió con un beso tierno. Era una niña de tres palmos, blanca de piel y negra…
De vez en cuando la vida hace un esfuerzo, descansa de su ensañamiento y me concede una alegría. Ayer, disfrazada de Hada Buena, me premió con un beso tierno. Era una niña de tres palmos, blanca de piel y negra…
A treinta años de lejos, así te recuerdo. Yo apenas llegaba a la pubertad y tú ya lucías abultados pechos. Te ansié cada noche y cada día. Contigo descubrí los deseos secretos, esos que vagan por las cabezas y se…
No me importa el pasado, que no es más que un bello recuerdo, ni me importa el futuro, que no es más que una bella promesa. Sólo me importa el presente, que eres tú, que es nuestro amor, que es…
Una cálida promesa de futuro: eso eres. Y un hogar que se llenará de vida: eso también. Otros dicen que eres Angélica. Pero no has de inquietarte por lo que eres: has de ocuparte de lo que serás, has de…
Se me confunden en el recuerdo tu llanto de ojos apenados con tu risa amplia y perfecta. No podría fijarte en una foto pues se movería tu boca, a veces línea apretada y apagada, a veces carcajada libre y sonora,…
Dile al viento que se atreva a hacerme volar. Dile al mar que me haga pez. Dile al sol que me convierta en luz. Dile a Lucía que me ame. Amaría a Lucía si ella me permitiera sólo pronunciar su…
Amanecen tus ojos. Poco a poco han aparecido por entre los horizontes cerrados. Donde antes sólo habían unos párpados carceleros y la condena del sueño, ahora destellan frescos, a diario primerizos, unos redondeles negros sobre fondo blanco. Son tus ojos…