El fotógrafo dominguero
Cazador implacable de instantes que acapara en su nueva Nikon… Turista urgente que desatiende el paisaje, y no se embebe de presente, y no huele el lugar: confía en que al llegar a casa y abrir el vientre de su…
Cazador implacable de instantes que acapara en su nueva Nikon… Turista urgente que desatiende el paisaje, y no se embebe de presente, y no huele el lugar: confía en que al llegar a casa y abrir el vientre de su…
Por pura providencia, o porque un torpe secretario de la Oficina de Destinos traspapeló mi expediente, acabé en la otra parte del Mundo abrazado a una mulata de ubres descomunales y rebozado en la arena blanquecina de una playa casada…
Sólo faltaba el aire. Habían venido el toro de las mil sonrisas, la corneja de ojos dorados, la párvula reina de todos los corazones... Si queríamos inaugurar el cuento, sólo faltaba el aire de diminutas perlas para que las letras…
Alboroto del aire insurrecto buscando rendijas cómplices por las que ingresar en el convento… Monjas corriendo desbocadas, grititos vírgenes en sus voces blancas, tocas bamboleantes, algarabía de rosarios y breviarios… Desbandada de palomas en el patio huyendo en el viento…
Caminos tortuosos esperan... Amores ciegos como... Bocas locas por... Copas de venenos selectos... Tersura inocente de una piel que... Está visto: sólo tienes que juntar palabras en un caos aceptable y ya son firmes candidatas a ser poesía. está visto:…
Digo amigo con la voz leve y el pensamiento sereno, amigo a secas, sin dramatismo, sólo amigo. Los adjetivos que te pertenecen los desterré al olvido; los momentos que compartimos son pasto del pasado; las risas y sus ecos murieron sin…
Revolcarse en el lodo del corazón, insistir en el martirologio, pronunciando su nombre escrito en dos tintas: sangre y veneno. Reclavarse con más intensidad las espinas y los puñales que ella le regaló. Llorar monedas de Judas. Levantar un Muro…