No sé cuántas veces más

No sé cuántas veces más tendré que aplacar mis recuerdos, consolarlos, acariciar sus puñaladas para que no me duelan, para que dejen ir por el desagüe tantas inutilidades que almaceno envueltas en sangre; para sanar las heridas, enjugar los llantos…

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Cuando te conocí

Volver a doblar aquella esquina tras la que me esperabas y encontrarme con tus ojos, ver el comienzo del mundo en tu mirada, tu sonrisa comedida, la luz interna, el inicio del terremoto de mis escalofríos, todos tus poros… Volver…

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Tu piel

Pintó es su piel, con la tinta indeleble de una yema de sus dedos, todos sus sentimientos y sus deseos, una llamada de auxilio, una petición de boda y de amor eterno, una declaración de principios y su más secreta…

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La memoria efímera

El dolor de los otros perdura en mí un minuto. Y se va. Recupero pronto mi indolencia y dejo el dolor ajeno en el corazón de los otros. Apenas me conmuevo un instante. “La vida es así” es una excusa…

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Entonces

Mi habitación de entonces estaba en un sótano que olía a humedad podrida. A través de una alta ventana con barrotes, muy estrecha y casi clandestina, solo podía ver un desfile de tobillos, fijarme en el largo de los pantalones,…

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Retortijones

No hay presencia más notable que tu ausencia. Estás aún más viva desde que ya no estás. No hay más infinita distancia que la que nos separa. Parece como si mi nostalgia solo conociera tu nombre y mi recuerdo solo…

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Mi abuela y su calle

MI ABUELA Y SU CALLE Apenas ve, pero mira desde la ventana con la atención de un historiador que estuviese levantando acta de la calle y sus transeúntes, o como un notario diligente que da fe de lo que es…

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