Infinito de amor
Así me insistes: no haya muro entre nosotros, dejemos el ir y venir de las cosas, que los besos sean ágiles y desinhibidos y no encuentren barrera en la prudencia ni miedos en sus bolsillos; amemos como si no tuviéramos…
Así me insistes: no haya muro entre nosotros, dejemos el ir y venir de las cosas, que los besos sean ágiles y desinhibidos y no encuentren barrera en la prudencia ni miedos en sus bolsillos; amemos como si no tuviéramos…
Te imagino, Graciela, al otro lado de este océano, tomando mate tras mate, y siempre leyendo poesías, de día en la mecedora de tu abuela, de noche tendida en el sofá de florones rojos. Te imagino con tus lentes redondos,…
Lo confieso: estoy atrapado en tu recuerdo. Ni una distracción, ni un ánimo, ni una esperanza, ni un destierro... nada me ayuda a salir de mí. Cada vez se cierra más el círculo concéntrico; cada vez crecen más las murallas…
Ni crece ni engorda. Sus doce años parecen siete. Un cerebro rápido, una intuición despierta, una determinación invencible para salir adelante, la vida moviéndole continuamente, el esqueleto, el pellejo, y poco más... Sus padres fallecieron muy pronto. Su abuela no…
Miro con vehemencia tu adolescente inquietud. Desde el mirador de mis cuarenta y tantos, desde la calma a la que me han traído los años, observo tu curiosidad fresca, tu vida dubitativa, tu insonora urgencia y tu aprendizaje de la…
Escandalizar tus ojos de virgen, tu rubor de monja, tu vergüenza tan pura, fue mi propósito más firme. Penetrar en lo movedizo de tu pudor, donde los rojos se encienden, los colores se alimentan de temperatura, los nervios se desmanojan.…
Si una persona llora frente a un espejo sin importarle la imagen que refleja, sin preocuparle la compostura, sin ocultar las lágrimas, esa persona sabe llorar. Si esa persona asiste a su desconsuelo y todos sus nervios se estremecen y…