Cuando llegues al cielo

Espero que el Cielo donde van todos los cielos sea suficientemente grande para acogerte. Deseo que el espacio infinito albergue un lugar inmaculado reservado con tu nombre. Anhelo que Dios sea un excelente anfitrión y te reciba con el corazón…

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Cómo no volveré a amar

Sentir explotar las minas bajo los pies, y cómo vuela uno en mínimos pedazos, el alma al cielo, el resto al pasado, sin que ya importen aquellos besos, sin que tu aire soliviante mis rubores, querida, sin que tu ausencia…

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Clemencia

Un silencio desconcertado reclama ser fecundado por tu voz de rosas. Por favor: hazlo. Francisco de Sales

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Cincuenta años

Fue sólo un instante. El mínimo que un espejo requiere para observar a una persona y devolverle una fotografía viva. Con eso bastó para que ella, a punto de abandonar, irrevocablemente, los cuarenta y nueve, emitiera un juicio despiadado (¡Ay,…

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Cautivo de la vida

Siempre estoy escribiendo acerca de lo mismo: de una añoranza que no es cierta y de un corazón falsamente roto por mil sitios. Miento. Es una forma de protestar. Una pataleta sin motivo. Un regodeo literario. Palabras que no tienen…

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Casi a salvo

Desdibujada estás, diluida en el recuerdo, a punto de convertirte en nada en mentira, o en olvido. Ya casi ausente en la memoria, como lo fuiste en mi vida, a punto estoy de liberarme de tu tiranía borrándote con el…

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Cartas a María (3)

María: Las noches reinciden en su injusticia. Mientras tú duermes plácidamente, a mí me condena a seguir el ritmo desordenado de mis pensamientos, y soy bamboleado sin respeto por un desorganizador cruel que me seduce con una idea y pronto…

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