No sé qué fue de ella
Fuimos la parte dulce en el amor y la tormenta en el desamor. El ying y el yang. La sonrisa y el veneno. El sueño feliz y la pesadilla. Conocimos el cielo y el infierno, amaneceres lujuriosos y la cara…
Fuimos la parte dulce en el amor y la tormenta en el desamor. El ying y el yang. La sonrisa y el veneno. El sueño feliz y la pesadilla. Conocimos el cielo y el infierno, amaneceres lujuriosos y la cara…
Aquellas manos me soltaron justo cuando más las necesitaba. Caí. No tenía otra opción que la caída. Me rompí. No tenía otra opción. Morí. Pero me desobedecieron los pulmones y el corazón y aquí me mantienen vivo en contra de…
Dejé de usar tinta azul en mi pluma. Ahora es negra. Mal presagio. No me atrevo con una tinta rosa o verde fluorescente o un dorado reluciente. No puedo escapar de mi desesperación. La noche dura todo el día. La…
Tengo en mis manos todos tus recuerdos. Los acaricio o los rompo según me alegren o me revuelvan. Los dejo sobre la mesa y quedan desordenados. Algunos remueven mis sentimientos y me provocan lágrimas tenues; una de ellas cae sobre…
No hubo lágrimas en tus ojos. Los míos anegaron el mundo. Por eso no me queda llanto. Me queda tristeza. Perdura el frío en mi corazón. Un frío cadavérico. ¿Por qué dejaste de amarme? No te lo pregunto a ti.…
Creo que podría pasarme el resto de la vida intranquilamente en esta quietud muerta donde no se atreven a estar las sonrisas cándidas y aún menos las risas explosivas. El desamor no me deja aquietarme, seguir, vivir y sí me…
Esta añoranza sin dolor lejos de alegrarme el día me remueve de un modo inquieto y pone en mi mente un pensamiento: “no la amé”. Mi corazón, después, en defensa propia, desmiente el pensamiento y esgrime razones -impropias de su…