Cartas a María (2)
María: Cuando te has girado, un reflejo inesperado en tu pelo, como un guiño brillante, me ha llamado la atención. Ha sido la excusa perfecta para fijarme otra vez en ti, para ser rescatado de la nada ausente donde me…
María: Cuando te has girado, un reflejo inesperado en tu pelo, como un guiño brillante, me ha llamado la atención. Ha sido la excusa perfecta para fijarme otra vez en ti, para ser rescatado de la nada ausente donde me…
María: La palabra amor, y todos los sentimientos que conlleva, son asiduos estas largas noches que me quedo observando tu sueño. Eres amor. Tantos años alimentando mi amor, tantos años empapada en amor, sintiendo creando dando amor, han saciado largamente…
Cuando pienso en vuestra muerte, no es mi añoranza quien se despierta, ni mi orfandad quien se lamenta: es mi rabia, implacable, quien se siente alterada; sabe, en un saber de siglos, que en el camino hacia el final, yo…
Ante tu estar sereno, ante tu brillo, tu brillo, ante la cálida sonrisa, y tu encanto, y tus trinos... no puedo sino rendir pleitesía, mostrar sumiso respeto, entregar armas y corazón, ser suspiro, ser silencio. Francisco de Sales
El aleteo suave de tu ausencia dormida acompañó a mi cuerpo quieto en la espera. Los minutos se entretuvieron y cada uno dio mil vueltas antes de morir. Las horas no llegaban, no llegaban, no llegaban... Y pensar que sólo…
Cuando era niña y corría incansablemente, o cuando jovencita que no pensaba ni sufría, o cuando mujer aparentemente tan segura y tan fuerte, cuando era cualquiera de las que fui antes de llegar a esta, la que empuña la temblorosa…
No te dije cuánto te amaba: siempre callé mis sentimientos. Nunca te hablé de lo que sentía cuando estaba contigo o cuando te pensaba: callé esas alegrías. Jamás te hablé de mi amor: como si no existiera. Y sí que…