Las dos cosas
Te quiero. Te lo digo por escrito porque las palabras se me estancan y no terminan de salir. Te amo. A solas lo digo bien, pero frente a ti… no puedo. Te amo. Lo puedo escribir mil veces. Puedo amarte…
Te quiero. Te lo digo por escrito porque las palabras se me estancan y no terminan de salir. Te amo. A solas lo digo bien, pero frente a ti… no puedo. Te amo. Lo puedo escribir mil veces. Puedo amarte…
A veces, mis recuerdos me atacan, o me asolan, o me traicionan; se me presentan desordenados, me hacen muchas propuestas y elijo uno. A veces acierto y es un recuerdo amable, infantil, deseado, lleno de inocencia y sueños y corretea…
Amar es un verbo que se resiste a morir. Amar dicho en tu voz por tu corazón es sinónimo de vida y de todas las delicias. Amar es una promesa sin garantía, sin infinito, con altibajos. Y también es todo…
Arrastro en mi voz un silencio antiguo en el que languidecen acalladas palabras de amor; unas que dije -y me arrepentí después- y muchas que callé -y me arrepentí después-. No se me da bien hablar de mis sentimientos. Escribo…
Vivir requiere paciencia e impaciencia, atención y distracción, alegría y tristeza y una pizca de olvido. Las vidas tienen tantos ingredientes distintos que repetir una de ellas resulta imposible. Noches en vela por felicidad o desesperación, amaneceres esperanzados o somnolientos,…
Por aquel entonces, cuando él apareció en mi vida, yo tenía diecisiete años y tres meses. Un sábado, mientras tomaba un refresco con mis amigas en la terraza de un bar, se acercó un chico. - Me llamo Gregorio -dijo…
No ha pasado un solo día desde aquel trece de mayo de dos mil tres en que no me haya arrepentido de no haberme levantado del asiento -aunque el comandante del vuelo había pedido que nadie se levantara hasta atravesar…