Tu dormir diario
Al final de la tarde me acerqué a la orilla. Paré mis pies poco antes de las olas. Descansé la mirada en el infinito. El sol me miró cansado. Estaba en el final de su camino, y asistí mudo al…
Al final de la tarde me acerqué a la orilla. Paré mis pies poco antes de las olas. Descansé la mirada en el infinito. El sol me miró cansado. Estaba en el final de su camino, y asistí mudo al…
Desde el cristal tras el que me escudo poniéndotelo como límite, -hasta aquí puedes llegar- te veo explicarte y expandirte, sin miedo y sin vergüenzas. Naces de un capricho que tuvo Dios, de una riña entre dos atmósferas o de…
Lejos, unos truenos roncos y bravucones, entonan terrores y quebrantos y asustan al mundo. El espectáculo, aderezado con rayos efímeros, es una fiesta del infierno o un enfado del cielo. Verlo, escucharlo, y gozarlo, o sufrirlo, es una maravilla. Lástima…
Cada primavera trae, en el dobladillo de su enagua, minúsculos ramitos de corazones, solecitos y escarchas... Trae caramelos, mariposas, estrellas y tardes largas, esperanza, sonrisas, proyectos, alas... Trae promesas de colores, lunas, madreperlas, dulces aguas, corrillos de niños, aires de…
El cielo se puso melancólico. Se adornó con nubes color plata vieja que prometían una tormenta. El sol, sólo un rayo, puso la nota humana. Poco después el suelo se hizo nieve hollada más tarde por pisadas anónimas. El frío,…
Amaneció despacio. El sol no tenía prisa por ocupar su trono, así que remoloneó, se volvió a meter de nuevo en la noche, se tapó con el manto oscuro, cerró los párpados y quiso dormir. No pudo. La luna, harta…
Repentinamente, como naciendo de improviso, el sol encuentra un hueco entre las nubes y se asoma al mundo que le recibe alborozado. Entre las nubes enojadas se cuela una luz de esperanza. El chorro de luz alumbra y deslumbra a…