Y yo que fui
En sus manos gastadas por el tiempo habitan temblores de continuo. Los años, le dice la vida. Será eso, piensa. Le cuesta atinar cuando se lleva el cigarrillo a la boca. Voy a morir de los pulmones, piensa. Pero no lo dice.…
En sus manos gastadas por el tiempo habitan temblores de continuo. Los años, le dice la vida. Será eso, piensa. Le cuesta atinar cuando se lleva el cigarrillo a la boca. Voy a morir de los pulmones, piensa. Pero no lo dice.…
Había recorrido medio mundo a oscuras, medio mundo en sueños, medio mundo añorándote, y el otro medio, andando. Llegué a la puerta de tu presente. Llamé con gritos esperanzados, con los nudillos tenues, en el timbre oxidado… Te llamé ensopado…
Vuelas. Pero no en un vuelo de mariposa, de colibrí, de águila... Vuelas en un vuelo mágico, con alas doradas, batiendo tu alma al compás de tu corazón. Francisco de Sales
A punto de explotar el juvenil volcán de acné que invasiona la orugosidad de tu cara, ella saca su lengua, la puntita, la reposa en la comisura de los labios, y se concentra en el estruje desaprensivo de tus puses…
Te digo que me has robado de lo cotidiano y me has llevado de la mano al Cielo de los sentidos y de las siete notas que se multiplican por millones. Te digo que los violines hacen magia y sacan…
Alcanzar la luna de un salto, coger todo el mar con los brazos, subir la montaña con un sólo paso... todo tan imposible como esperar un sitio en tu regazo. Francisco de Sales
Un traqueteo inesperado le atravesó la espina dorsal a una velocidad de tortuga entreteniéndose en cada vértebra en cada emoción en cada recoveco. Se le desparramaron las lágrimas sin preguntar por qué. Lloró, levemente, mansamente, un llanto puro de ángel…