Sólo para nada

Se acaban de marchar los demonios de la prisa,

los aires urgentes y nerviosos,

las voces de las escandaleras,

la vida caótica…

se ha instalado la noche sin adjetivos,

y una calma que emana de un piano de notas lentas;

se ha detenido el tiempo en el reloj de mi vida.

Por eso,

porque ha pasado todo eso,

vuelvo a la poesía,

a emborronar folios,

a concebir hileras de palabras,

tan desconsoladas por su pobre sentido

como inhabitadas de contenido.

Pero es lo que hay.

No doy para más.

Sólo para soñar en secreto que soy poeta.

Sólo para nada.

Francisco de Sales

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