Ser poeta, a veces

A veces,

cuando las palabras se encadenan

voluntariamente

en la poesía

y surgen del milagro pensamientos atinados,

frases de lujo,

la voz auténtica del desamor,

la historia inmejorable,

la lágrima reprimida,

el color atinado de un suspiro,

el perfume inimitable de un recuerdo,

o la voz irrepetible del abuelo contado un cuento,

uno no puede evitar

que un orgullo de ley

suspire hondo y con motivo

cuando se deposita al final

el punto final.

Francisco de Sales

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