Mi voz silenciosa
Tendrás que comprender mi modo de ser. Nunca sabré decirte cosas tiernas. Seguramente me valdré de cartas y notas. No podré hablarles a tus oídos. Cada vez que esté en silencio, incluso cuando no piense en ti, te estaré hablando…
Tendrás que comprender mi modo de ser. Nunca sabré decirte cosas tiernas. Seguramente me valdré de cartas y notas. No podré hablarles a tus oídos. Cada vez que esté en silencio, incluso cuando no piense en ti, te estaré hablando…
Me gustaba desordenar tus besos, alocar tu sombra, alborotar tus miradas, desarbolar tu calma. Me gustaba oír cómo reías después de haber protestado. Me gustaba dormir la siesta contigo después de habernos amado desvergonzadamente. Me gustaba compartir la chimenea, confiarte…
Andrés: te reclamo, desde esta timidez que me condiciona y me condena, con gritos de voces tan discretas, tan innecesariamente respetuosas que no me oyes, Andrés, y por eso no conoces el desbarajuste tan inmerecido que me alborota como estampido…
A cambio de uno sólo de tus besos, el menos febril o el más insensato, prometo iniciar una peregrinación que me lleve a cualquier infierno. No sé, Mari Luz, tus intenciones. Si no es amarme, en un presente imperativo de…
María Rosa, que durante su infancia era como su nombre, desde que enviudó, de marido y de su vida, se enfundó en un luto riguroso, imborrable y atávico, que no la abandonó ni en la ingravidez de los sueños ni…
No llores más, mi niño... Pero recuerdo que era el tono, el modo leve, la voz amorosa, quienes me enjugaban el llanto; que era su mirada inagotable quien me daba confianza; que eran sus brazos el más seguro refugio... Ya…
Predominan el azul intenso del cielo y los indefinibles colores del mar. La playa, en cambio, es de un tono aburrido, anodino. El único sonido que no es de olas proviene de un niño pequeño que corretea por la orilla.…