Sobremesa
Es la hora del silencio lánguido, de sucumbir a la modorra, de que pesen los párpados como pesa el pasado. Es el momento que se enlentece tras la comida. La mesa, llena de migas y ecos, como un campo de…
Es la hora del silencio lánguido, de sucumbir a la modorra, de que pesen los párpados como pesa el pasado. Es el momento que se enlentece tras la comida. La mesa, llena de migas y ecos, como un campo de…
El ritmo de tus silencios es un concierto preciso a veces y un terremoto irresponsable otras veces. Yo no lo puedo seguir. Cuando me acostumbro a la paz cómoda y estar a tu lado es estar en el cielo, se…
Al sol no le llamaría sol: le pondría tu nombre. Y la luna, no sería la luna: serías tú. Las estrellas, serían tus ojos. El amanecer, la apertura de tus párpados. El calor, tus abrazos. El frío, tu ausencia. La…
Si grito la palabra LIBERTAD con todo su significado implícito, el aire la transporta, con respeto y honores, hasta su cercana extinción, porque el eco, por respeto, no se atreve a profanarla, expandiéndola hasta oídos insensibles que no sepan apreciarla;…
Para el corazón todos los abrazos no son bastantes, todos los besos son pocos, todas las caricias, insuficientes. Si el corazón se enamora, se hace más generoso. Si el corazón recibe, da con aumento. Si el corazón encuentra nido, no…
Agradeceré profundamente: al inventor de las palabras, al autor de los sentimientos, y al creador de las poesías que se pongan en contacto conmigo URGENTEMENTE para proveerme de nuevos elementos antes de que se me agote por el uso repetitivo…
Siempre es hermoso entrar en el olvido y robarle sus ganancias, y rescatar de la cárcel algunos recuerdos, apenas vivos, e insuflarles aire de nuevo con el pensamiento, y es hermoso entrar en ellos: expandirlos, reverdecerlos, añadirles el cariño de…