La palabra personal
Aquel hombre me pareció triste. Realmente triste. Su mirada caía al suelo y no podía levantarla. Se sentó frente a mí, en la silla que acogía a todos los que venían buscando el remedio mágico de la pócima de mis…
Aquel hombre me pareció triste. Realmente triste. Su mirada caía al suelo y no podía levantarla. Se sentó frente a mí, en la silla que acogía a todos los que venían buscando el remedio mágico de la pócima de mis…
Cuando Dios terminó de crearla en su imaginación, con todo su esmero y paciencia, intuyó que había algo que no estaba bien. No sabía qué era. Aparentemente tenía todas sus piezas, funcionaba el corazón, las piernas se movían y los…
Cuando acerqué las pinzas a mis cejas, no me temblaba sólo la mano: me temblaban los cimientos. La fuerza de la tradición quería impedir que se consumara el acto. Miles de años de falta de costumbre se unían para…
Estuve toda la noche esperando ver cómo llegaba el amanecer. Se demoró más de lo previsto, y ya estaba poseído por el sueño cuando, tímidamente, como si fuera la primera vez, como haciéndolo a hurtadillas y con miedo a ser…
Jacobo le dijo que se casaría con ella para siempre. Ese para siempre, tan preciso, tan rotundo, para siempre como la muerte, para siempre como lo infinito… unas veces fue más largo de lo sospechado y más grande que el universo;…
He pensado en saltarme todos los protocolos, y desterrar las palabras mil veces copiadas para hablarte de lo que me está pasando. Para no distraerme, y no ser distraído, he encargado al contestador automático que comunique mi falsa ausencia,…
Decidió que no seguiría martirizándose con esa tristeza que se le había instalado. Negoció con su alma torturada otro presente nuevo, más descondicionado, casi virgen, y se plantó en la boca una sonrisa de las que no usaba desde…