A veces

A veces

dejo que el aire me lleve

y no cojo el camino de mi destino.

A veces

no quiero ser yo,

ni un Dios ni un enemigo.

A veces

me busco entre mis escombros

y en las bolsas de basura que tiro.

A veces

el amanecer es la boca del infierno,

de un infierno al que no quiero arrojarme

y prefiero esconderme debajo de las sábanas

y detrás de mis párpados cerrados.

A veces

mi cuerpo es mi cárcel

y mi mente mi verdugo.

A veces

me gustaría estar en un mundo donde no esté yo

para poder descansar de mí.

A veces

sólo deseo probar la paz y la calma

y saber lo que es llegar al final del día

sin haber discutido conmigo.

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