Maldito el momento
en que el juego del amor
se convierte en guerra,
las sonrisas en duras muecas,
las caricias en cristales rotos.
Es bello cuando es juego.
Está la luz y están las estrellas,
la pasión es Reina en este Reino.
Amar es fácil.
Es una delicia.
Es triste y doloroso
cuando se convierte en desamor,
cuando el silencio empuja
y crecen las distancias,
cuando los latidos son fúnebres
y ya no se emocionan;
cuando las sonrisas desaparecen,
las miradas duelen,
y el amor se marcha llevándose sus pertenencias