Llamadas
Te llamé sin voz, con la súplica de mi mirada. Tus oídos, muros obstinados, no se abrieron ni cayeron compadecidos. No supe cómo pedirte perdón de mil maneras distintas. No supe estremecerte. Nada supe. Tan sólo reincidir en mi torpeza…
Te he rogado, amigablemente al principio, preocupado después, alterado al final, que abandones mi recuerdo y ocupes solamente tu lugar en mi pasado pero que no te inmiscuyas en el presente, ya que no te corresponde. Fuiste todo entonces. Me…
¿Dónde puedo esconderme para que no me encuentres? Si me oculto tras los párpados cerrados me encuentra tu recuerdo y me delata. Dime dónde nunca me buscarías para correr inusitadamente hasta ese paraje, hasta ese refugio donde encuentre la paz…
Si me hubieras dicho sin tanto silencio que tu corazón nulo jamás se enamora y me hubieras dicho con voz sincera que naciste sin alma y me hubieras dicho con rotunda claridad que no insistiera en amarte... Ahora estaría tranquilo…
Pasó una tarde de auténtica soledad. Le acompañaron, nada más, las horas hasta que, una a una, lentamente, se fueron marchando. La noche tampoco le ofreció compañía ni cuidado; le acogió sin ganas, y le olvidó sin preocupación. El día…
Qué sola es la soledad del abandonado. Qué triste el tiempo, qué apagada la noche, qué serias las estrellas. Es un penar mortecino, un continuo desalmado, un desconsuelo serio, y un presente repetitivo carente de esperanzas. Qué duro se hace…
La primera aparición de la nostalgia fue tan leve que la confundí con un recuerdo. Sí es cierto que no se marchó rápidamente, y que le acompañaba un regusto desagradable y un remordimiento que antes no se metían conmigo. Aquel…