Marta

¿Dónde estás, Marta?

¿Podrías salir de mis recuerdos y materializarte en la vida?

Cuánto quisiera volver a los diecisiete

y decirte esta vez todo aquello que no te dije.

Ahora me limito a arrepentirme y a echarte de menos.

¡Me parecías tan bella!

No supe remontar mis miedos

y lo he pagado toda mi vida con no tenerte.

Ahora soy más consciente que nunca de ello.

Podías haber sido mi esposa, mi alegría, mi amor y mi vida.

¡Cuántas torpezas cometí!

¡Cuánto me duele aquel silencio en el que no te dije “me gustas”

y aún menos “te quiero”.

Eran dos verdades encerradas en un silencio.

Marta,

¿dónde te ha llevado la vida?,

¿alguna vez te acordaste de mí?,

¿ocupé alguno de tus pensamientos?

Siento a la nostalgia como una enemiga

y a tu ausencia de mi vida

como un puñal que ahora me mata.

Deja una respuesta