Poco a poco,
paso a paso,
el desencanto fue ganando terreno,
terreno que nos robó a nosotros
desmembrándonos,
haciendo dos de uno,
enviándonos a la separación
pero con dolor,
a la soledad
pero con dolor,
a las noches y los días sin el otro
pero con dolor.
Cuando el amor desaparece, desaparece la magia.