Me he dormido abrazado a tu ausencia.
Estuve acariciando el contorno
que una vez llenaste
pero le faltaba tu calor tímido,
tus ganas de pelear contigo y con la vida,
tu cuerpo frágil pero rotundo,
los besos que nunca nacieron
y aquella noche que duró menos.
Deseo que se repita,
como un eco,
otro encuentro en el campo de batalla,
otra pelea de abrazos y caricias…
y que gane el que más dé.