Siempre pierdo
Mis pocos buenos propósitos son cobardes: nada más nacer, huyen hacia el olvido. No puedo iniciar el cambio ansiado porque se rinden antes de tiempo, mueren antes de nacer, se borran, me abandonan... En mis batallas de yo contra mí…
Mis pocos buenos propósitos son cobardes: nada más nacer, huyen hacia el olvido. No puedo iniciar el cambio ansiado porque se rinden antes de tiempo, mueren antes de nacer, se borran, me abandonan... En mis batallas de yo contra mí…
Piso sobre las mismas pisadas que otra vez ya pisé. Me esmero en no salir del contorno. Me abstraigo en la tarea inútil e imposible, de repetir el paso, pues las huellas son imaginarias. La última vez que estuve aquí…
Seducción es tu religión, y seducir, tus principios. Mirarme, desde tus pocos ventipocos años de mujer, no de niña tardía. Diosa encarnada, cuerpo perfecto, mirada prometedora, sonrisa adictiva. Llamarme a gozar en tu grupa, a investigar tus besos, a encontrar…
Una hilera de árboles se empeña en mantenerme a la sombra a lo largo del paseo. Quizás deseara más un baño de sol abrasador, sudar, protestar, asarme, pero me falta el coraje de dar diez pasos a la derecha y…
Solo. A solas rumio mi debacle casi cotidiana, que es mi secreto más secreto. Cada noche soporto el juicio justo o injusto que me castiga con la desazón y la intranquilidad, y me hace formular propósitos, quizás, sólo por el…
Propongo al destino un reparto más equitativo de sus vehemencias y sus ingratitudes. Basta ya de ser parco en glorias y maravillas, mientras se excede sin recato en desaires y desdichas, ya que si parte de mis penas fueran a…
Que sepa el mundo de mí. Que oiga en sus orejotas mi nombre, y la glosa de mis hazañas, y las pisadas de mi éxito, y que sepa de yo, yo, yo... Si me había previsto un nicho negro y…