Denuncia necesaria
Cuando leo las poesías que exhibes al mundo en las que te pavoneas con tu léxico, en las que muestras un corazón florido, una ternura de madre, y una sensibilidad sobrehumana, yo, que te conozco desnudo, siento la necesidad de…
Cuando leo las poesías que exhibes al mundo en las que te pavoneas con tu léxico, en las que muestras un corazón florido, una ternura de madre, y una sensibilidad sobrehumana, yo, que te conozco desnudo, siento la necesidad de…
Debería dejar urgentemente esta costumbre mía de peregrinar sin rumbo en la búsqueda enfebrecida o desganada de un principio por el que recomenzar mi vida. Debería aposentar la prisa en un campo de adormideras y dejar que el ocio y…
Cuarenta y un años. O cuarenta y uno. La edad impensable en mi infancia, cuando creía que siempre tendría ocho años porque nunca llegaban los nueve. Le preguntaba a mi madre cuándo cumpliría más y me marcaba en el calendario,…
Como gritos de palomas aterradas... así es la tormenta que se ha instalado entre esta piel y estos huesos. No hay nada más alejado de mí que la paz, la calma, la conciencia de ser yo, la serenidad del sabio,…
Como pseudopoeta que soy, pseudoescribiente, me permito el lujo y el privilegio de enamorarme sin riesgos, de llorar sin lágrimas, de sufrir con el corazón íntegro, o de inventarme apasionadas amantes que derrochan su amor en mí. Como me quedo…
A base de ensimismamientos, y sin tener la precaución de amarrarme con un hilo de cometa para no escapar a otro mundo y no encontrar el camino de regreso; engarzado en los sueños de ojos abiertos que son los personajes…
Sigo sin pensar en mí. A lo más que llego es a una tristeza que ansía un llanto, o a una apatía persistente, o a una rabia disimulada. Pero nada más. No arranco con un impulso imparable, no soy fecundado…