Cambia
Cambia... me decías; cambia... me pedías. Cambia... y yo me mantenía aferrado a un no sé qué que me ofrecía nada y esa nada me daba. Cambia... insistías, ilusionada o enojada, y yo no cambiaba. Maldigo, desde esta rabia tan sentida, no haberte escuchado…