Claudia

Se intensificaron el viento y la lluvia

que durante toda la mañana

habían reprimido su potencia.

Se acercó a la ventana,

a salvo de las inclemencias,

y se alegró de estar en casa.

Oyó la rotura de un cristal

pero no fue a comprobarlo:

el exterior le tenía absorto.

“Claudia”, recordó y dijo.

Y pensó que el viento

y la lluvia

eran Claudia

que seguía enfadada.

Deja una respuesta