Sí quiero

“Me apetece mucho que me beses el cuello,

que pongas mi espalda contra la pared,

que tus manos recorran mi cuerpo

sin que yo sepa dónde irán a parar”

Eso me escribiste.

Y no pude, ni quise, evitar los estremecimientos

de mi ansia y de mi corazón,

ni la sonrisa de mi deseo,

ni la imagen que creaste con unas palabras

y tu propuesta.

Sí quiero, pensé.

Sí quiero besar tu cuello con delirio y ambición,

con lujuria y perdición,

quedándome en él en un para siempre

tanto metafórico como real.

Sí quiero poner tu cuerpo contra la pared

y poner el mío frente al tuyo, aprisionándote,

compartiendo palpitaciones y pasión,

ardor y latidos.

Sí quiero recorrer tu cuerpo

con mis manos ansiosas y también románticas,

con mis ojos y mis ganas,

con mis dedos aventureros,

con mis labios siempre insaciables de ti.

Sí a todo.

Sí quiero.

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