Cualquier frase
-incluso aunque suene absurda-,
cualquier idea
-aunque sea la reina de los disparates-,
cualquier sueño
-aunque sea una pesadilla-,
sirven para comenzar.
Poco después llegará la cordura
-o no-
e implantará el orden
-o no-,
se desecharán las ideas realmente inútiles,
las claramente contradictorias,
las que sólo hablan en vacío
y las que cumplen la inútil condición
de ser sólo un comienzo
que no lleva a ningún final.
Cualquier frase sirve para comenzar…
si lleva al siguiente paso.