Sé que estuve en la locura,
no recuerdo si poco
o si un largo tiempo,
si fue una visita o una estancia,
si fui yo o sólo mi mente,
si los recuerdos que tengo me pertenecen
o son de mi imaginación;
la mente viajaba sin mí,
el cuerpo no me pertenecía,
volaba soñaba huía
sin moverme del suelo
de aquel patio lleno de locos y de locuras,
paredes altas,
jardines de plástico,
los vigilantes,
las visitas de los familiares
y sus caras de lástima,
llévame, no te vayas,
no quiero estar aquí…
y el encierro,
y las noches infinitas,
y los psiquiatras.
Sigo aquí, encerrado,
así que supongo que todo es verdad.