Mi hombro te acogerá
cada vez que te arrepientas y vuelvas,
cada vez que te rompan el corazón,
o que la vida no te dé la razón,
que el amor reniegue de ti,
que el consuelo no te acoja.
Mis abrazos te recogerán
cada vez que el dolor sea tu dueño,
cuando tu corazón derrame lágrimas,
o el infierno quiera ser tu domicilio,
y si estás muerta aunque sigas viva.
Mi amor te asilará
cada vez que pierdas el tuyo,
si necesitas un refugio,
cuando no sepas dónde esconderte,
si el caos es tu vida,
o cuando la tragedia venga a verte.