No me invento soledades
para conseguir tu lástima
ni para aparentar ser profundo
o que estoy en ellas buscándome;
llevo la soledad en las tripas,
en el fondo de mi alma,
en la inquietud de mis miradas.
No me invento lágrimas:
nacen solas, hijas de algunos recuerdos.
Tu ausencia en mi vida
es mi ausencia en mi vida.
No me invento el drama:
lo llevo en las entrañas.
Me duele cuando respiro.
Me muero cuando te añoro.
Estoy muerto.
Sólo falta enterrarme.