Cuando lo roto se vuelve a romper,
cuando el dolor redobla sus ataques,
cuando la vida destila amargura,
cuando la muerte es deseada y bienvenida.
Cuando llorar ocupa el día entero,
cuando reír es un verbo prohibido,
cuando los deseos se sienten desatendidos,
cuando el sufrimiento no ceja en su empeño.
Cuando el invierno ocupa todo el año,
cuando el infierno es la Gloria,
cuando la angustia no encuentra un final,
cuando el frío es por dentro.
Cuando los demonios viven contigo,
cuando los pensamientos te queman,
cuando la mente es tu enemiga,
cuando las noches son eternas.
Entonces
sabes que has llegado,
por fin,
al fin.