Quiero encontrar mi norte.
También mi ser.
Desconozco el camino
y hasta el destino.
No sé quién soy
ni hacia dónde voy.
Vivir en mí,
yo conmigo,
no es fácil.
“No sé” es lo que más repito.
Las dudas ocupan el noventa por ciento
de mi cuerpo,
y se quedan huérfanas
y sin respuesta mis preguntas.
No es fácil vivir en mi piel
ni rodear mis interrogantes evitándolos,
ni ponerme una sonrisa falsa,
ni fingir durante todo el día.
Quiero encontrar/encontrarme.
Quiero ser mi propia luz.
Quiero ser el guía en mi camino.