Soy leal a mis principios
-no siempre lo he sido-
y por eso y desde hoy destierro
a la hipocresía que es fingir,
a tanto maquillar la realidad,
tanto falsear sonrisas
y tanto reír sin ganas.
“Sé tú mismo” es un jeroglífico
que resuena mucho en mi cabeza.
No sé dónde se ubica la orden
y no sé cuáles pasos que han de seguir.
Me da miedo todo lo que venga
porque todo me es desconocido.
Apenas me llega el aire cuando lo pienso
y se desbocan mis latidos
cuando pretendo entenderlo.
“Sé tú mismo” es un sabio consejo
al mismo tiempo que un enigma
y su cumplimiento es el principio
de un viaje sin retorno
hacia arriba y hacia adentro.