Hierven en mi cabeza
poesías a medio cocer,
historias que siempre están naciendo
hijas de una imaginación desbocada
que me llena la mente de palabras
y de pensamientos envueltos en fantasía.
No sé si es así la creación,
si es uno quien participa creando
o uno es ajeno a todo
y es sólo el escribiente;
no sé si uno es poseído
y usado para transcribir
o es uno quien lo organiza todo
-personajes y pensamientos-,
quien pone las gotas de nostalgia,
la pasión en los enamorados
y la rabia en quienes odian.
Sí sé que disfruto con esto,
que sonrío y sufro,
que me emociono y disfruto.