No soy capaz de ir más allá
de este sinvivir insistente,
de esta lágrima siempre colgando,
de este presente que suspira
añorando al futuro
y odiando al pasado.
Me limita el dolor,
me maltrata el arrepentimiento,
me torturan las noches,
me matan los recuerdos.
Los lamentos son insistentes
y se repiten sin pudor;
la vida pasa por mi lado
y ni siquiera me saluda.
El invierno vive dentro de mí,
la vida me reniega,
el porvenir no cuenta conmigo.
Esta noche va a ser eterna.