Mi corazón me ha propuesto
que me enamore de ti.
Me pondré a esa desconocida tarea,
a la locura incalculable,
a ser trásfuga de mi quebranto
para entrar en tu mundo,
el tuyo,
donde la tristeza
tiene el paso prohibido,
el dolor es rechazado siempre,
la pena es convertida en alegría.
Tengo previsto amarte
-también y sobre todo-
porque es lo que mi corazón desea,
porque el amor hacia ti me inunda,
me sobrepasa,
me vence.
Te amaré.