Abandono mi laberinto,
mi callejón sin salida,
mi vida muerta,
y retorno a mi vida
si mi vida me admite.
Me añoro.
Echo en falta mi sonrisa.
Me pesa el abandono.
Yo, sin mí, no soy lo mismo.
Me mata esta pesada tristeza
tan clavada en mi alma.
Demasiado indeseado dolor.
Quiero volver a respirar el sol
y devolverles su sitio a las sonrisas,
imponer esperanza en el futuro,
dejarme invadir por la ilusión.
Estar vivo.
Ser feliz.