{"id":2505,"date":"2021-09-17T12:49:35","date_gmt":"2021-09-17T12:49:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2505"},"modified":"2021-09-17T12:49:35","modified_gmt":"2021-09-17T12:49:35","slug":"tu-me-ensenaste-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/tu-me-ensenaste-la-luz\/","title":{"rendered":"T\u00fa me ense\u00f1aste la luz"},"content":{"rendered":"\n<p>A fin de cuentas, tampoco el amor acierta siempre, y se puede equivocar con la misma impunidad con que nos equivocamos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y otras veces el amor, al mendigar otro amor que le complemente, se deja enga\u00f1ar por las propias ilusiones y mentiras.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el enamoramiento, que a veces es el pr\u00f3logo del amor, no entiende de no besar o no querer besar, no entiende de no desear al otro, no entiende las barreras que han colocado sin su permiso, lo mismo que la luz no entiende a la oscuridad, y la felicidad no concibe la infelicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por aquel entonces yo era inexperto en el amor, como ahora, como lo ser\u00e9 siempre, y no pude controlar aquel desbarajuste en mis sentimientos, ni supe organizar los pasos que ten\u00eda que ir dando, ni conoc\u00eda las complicaciones de los corazones cuando los descontrola el amor, ni quer\u00eda hacer otra cosa en mi vida m\u00e1s que esperar la llegada de las cinco de la tarde, cuando su madre se iba a la reuni\u00f3n diaria con las amigas de toda la vida y la dejaba en la \u00fanica compa\u00f1\u00eda de la radio, con una botella de agua al alcance exacto del brazo estirado, y perdida en su ceguera.<\/p>\n\n\n\n<p>La conoc\u00ed el d\u00eda que fui a su casa para solucionar un problema el\u00e9ctrico. En el momento en que su madre se alej\u00f3 del sal\u00f3n comenz\u00f3 a hablar conmigo, en un tono muy quedo, avis\u00e1ndome previamente que a su madre no le gustaba que hiciera lo que estaba haciendo, hablar con un desconocido, as\u00ed que en cuanto oyera los pasos que delataran su aproximaci\u00f3n se callar\u00eda, porque no quer\u00eda contrariarla.&nbsp;<em>Est\u00e1 muy mayor y prefiero que no se enfade<\/em>, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La madre estaba por encima de los setenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella, la hija, casi cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Y yo, ya que hablo de edades, diecisiete.<\/p>\n\n\n\n<p>Me cont\u00f3, con pocas palabras, que su madre la segu\u00eda tratando como si fuera una ni\u00f1a, y que a pesar de haberle demostrado que la ceguera no era un obst\u00e1culo para desenvolverse, ya que hab\u00eda estudiado dos carreras en casa, y que hab\u00eda tenido trabajos que&nbsp; desarroll\u00f3 con \u00f3ptima eficacia, a pesar de ello su madre a veces segu\u00eda creyendo que ciega e in\u00fatil eran sin\u00f3nimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s me dijo que se llamaba Luc\u00eda. S\u00ed, ya se hab\u00eda dado cuenta de la iron\u00eda del destino, y me pregunt\u00f3 mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pedro, repiti\u00f3 varias veces con diversos tonos de voz y distintas velocidades de pronunciaci\u00f3n. Parec\u00eda degustar el nombre, y sin duda disfrutaba con el juego. Se ri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Vino su madre, sorprendida por la risa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa? -pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Nada, mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Me hab\u00eda parecido o\u00edr una risa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues no, mam\u00e1 \u00bfverdad que no, se\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No -tuve que mentir.<\/p>\n\n\n\n<p>Se march\u00f3 de nuevo, pero regres\u00f3 inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLe queda mucho, joven? -me pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, se\u00f1ora, ya casi est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto se alej\u00f3 el sonido de los pasos, me pidi\u00f3 que retrasara todo lo que pudiera la reparaci\u00f3n; me dijo que ten\u00eda ganas de hablar conmigo, si no me importaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es que quiero que me cuentes c\u00f3mo est\u00e1 el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tard\u00e9 un rato en reaccionar, pero ella no me urgi\u00f3 en mi desconcierto, y esper\u00f3 sin hablar, con una sonrisa de ni\u00f1a, hasta que me levant\u00e9, me asom\u00e9 por la ventana y le describ\u00ed lo que ve\u00eda en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 se ve en la calle? -pregunt\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Le detall\u00e9 cada una de las personas que ve\u00eda. Con algunas me explayaba m\u00e1s, y al poco, animado por los comentarios tan divertidos que hac\u00eda, y por la asiduidad con que me daba las gracias por la narraci\u00f3n, empec\u00e9 a sacarme de la imaginaci\u00f3n personas que no pasaban, pero yo le dec\u00eda que s\u00ed, y fui coloreando la calle triste, para su deleite, llen\u00e9 los \u00e1rboles de p\u00e1jaros prudentes con el piar, aunque era mentira, y saqu\u00e9 de entre las nubes un sol ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cuando venga mi madre dile que te falta una pieza y que vendr\u00e1s ma\u00f1ana a terminar de arreglarlo\u2026 \u00bflo har\u00e1s por m\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Tard\u00e9 en confirmar con mi silencio que la respuesta era s\u00ed, porque estaba muy sorprendido; de entre un caos de pensamientos s\u00f3lo pude rescatar el que me sugiri\u00f3 que pod\u00eda ser una experiencia interesante.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si puedes venir un poquito antes de las cinco, mejor, porque ella se marchar\u00e1 a esa hora y as\u00ed estaremos m\u00e1s tranquilos.<\/p>\n\n\n\n<p>Termin\u00f3 de decir la \u00faltima palabra en el mismo instante en que los pasos se acercaban.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLe queda mucho, joven?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A las cinco menos cuarto estaba delante del portal, mirando el reloj a cada instante, inquieto y emocionado, contento y a punto de arrepentirme, pero a las cinco menos cinco toqu\u00e9 el timbre y me recibi\u00f3 su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tendr\u00e1 que darse prisa, joven, tengo que marchar a las cinco en punto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero yo alargu\u00e9 innecesariamente la reparaci\u00f3n y a las cinco en punto se march\u00f3 a rega\u00f1adientes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Me alegro de poder hablar contigo. No estaba segura de que volvieras.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero est\u00e1s aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, estoy aqu\u00ed, pero no s\u00e9 por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCuriosidad tal vez? \u00bfEl deseo de saber qu\u00e9 es lo que te quiero decir? \u00bfQuieres observarme con la tranquilidad que te da saber que yo no te puedo ver? \u00bfVienes por l\u00e1stima?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; L\u00e1stima, no -le dije haciendo caso omiso a las dem\u00e1s preguntas- no es por l\u00e1stima \u2013confirm\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues me alegro mucho, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 el cielo hoy?<\/p>\n\n\n\n<p>Volv\u00ed a mentir inventando para ella un azul inexistente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEs por m\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Que si es por usted, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si me hablas de usted crecer\u00e1 un muro de distancia entre nosotros, as\u00ed que ser\u00e1 mejor que me tutees;&nbsp;<em>si es por m\u00ed<\/em>&nbsp;se refiere a que si has venido por verme, por estar conmigo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNo lo sabes?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo s\u00e9. Es la \u00fanica verdad que puedo decirle. Decirte. Eso, decirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 es lo que estimula tu curiosidad? \u00bfMi ceguera?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No. Bueno, quiz\u00e1s s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo me ves?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bien, yo veo bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No me refiero a eso, me refiero a c\u00f3mo me ves como mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo no entiendo mucho de mujeres. No s\u00e9 qu\u00e9 decirle. Decirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTe resulto atractiva?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No s\u00e9. No lo s\u00e9. Creo que\u2026 creo que no lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ri\u00f3 otra vez, pero su risa no fue hiriente sino contagiosa, as\u00ed que nos re\u00edmos los dos. La risa fue creciendo de un modo injustificado y desmesurado. Cada risa se repar\u00eda en un parto que parec\u00eda infinito. Estuvimos mucho tiempo riendo. Hasta se nos lleg\u00f3 a extraviar en el olvido el motivo del nacimiento de las risas. Cuando por fin se apaciguaron, y un eco tranquilo y agradable se mantuvo en la sonrisa, y nos deshicimos de las \u00faltimas l\u00e1grimas que nacieron de las carcajadas, ambos sentimos con una claridad indudable que nos hab\u00edamos acercado mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hac\u00eda tiempo que no me re\u00eda tanto -dijimos los dos al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Necesitaba re\u00edr -a\u00f1adi\u00f3 despu\u00e9s- llevo tanto silencio y tanta seriedad incrustadas que necesitaba rescatarme del mundo tan severo en el que mi madre me tiene enclaustrada y explotar. Bueno, Pedro, puedo ofrecerte un vaso con agua, \u00bfte apetece?<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras vert\u00eda el agua en el vaso, la sonrisa a\u00fan coleando por sus labios, me di cuenta, a pesar de mi torpeza, que era otra mujer. Los ojos le brillaban m\u00e1s. La boca parec\u00eda tierna. Hab\u00eda rejuvenecido hasta regresar a la edad sin a\u00f1os de la juventud. Me pareci\u00f3 atractiva. De esto \u00faltimo me di cuenta porque un pensamiento lujurioso se implant\u00f3 en mi deseo y me record\u00f3 que pod\u00eda observarla sin que me viera. De pronto, me di cuenta de que casi me hab\u00eda convertido en&nbsp;<em>El Hombre Invisible<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que ella se dio cuenta de que la observaba de un modo distinto. Entonces me pareci\u00f3 sospechar que se ech\u00f3 el pelo hacia atr\u00e1s de un modo m\u00e1s seductor que natural. Hoy lo aseguro.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se sent\u00f3 de un modo distinto. Abandon\u00f3 la rigidez encorsetada de su postura habitual y distendi\u00f3 su cuerpo en una languidez que provocaba como un cebo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cruz\u00f3 las piernas, ya descaradamente provocadora, y desde la ventaja en que me situaba su ceguera la observ\u00e9 con detalle, sujetando la respiraci\u00f3n desbocada para que no me delatara, aquietando los galopes apresurados del coraz\u00f3n, intentado apagar con rezos la fiebre repentina que lat\u00eda bajo mi ropa interior.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Est\u00e1s alterado -afirm\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPuedo hacer algo por ti? \u2013dijo en un tono tentador de doble sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dejarme marchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dej\u00f3 marchar, pero ya hab\u00eda sembrado en m\u00ed la intranquilidad, hab\u00eda azuzado mi deseo, y me hab\u00eda dejado abierta la puerta para que volviera cuando quisiera: a las cinco de la tarde empezaba otro mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que hac\u00eda un hueco libre todas las tardes, y en cuanto ve\u00eda que su madre se alejaba, apretaba el timbre y miraba hacia los lados, como si fuera un ladr\u00f3n, mientras ella se acercaba al telefonillo del portero autom\u00e1tico y preguntaba, como si no lo supiera,&nbsp;<em>qui\u00e9n es<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo. Abra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros d\u00edas de nuestros encuentros se dedic\u00f3 a juguetear con mi coraz\u00f3n, variando la velocidad de los latidos a su antojo; con mi inseguridad, desestabiliz\u00e1ndola m\u00e1s; con mis nervios, bail\u00e1ndolos; conmigo, haciendo que me perdiera o me ganara entre sus travesuras de mujer experta&nbsp;<em>que nunca hab\u00eda conocido var\u00f3n<\/em>, como me dijo entre risas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me ganaba de todas.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo era, gustosamente, un mu\u00f1eco a su servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que me parec\u00eda curioso era la facilidad con que se mec\u00eda entre la espiritualidad y una recatada lujuria.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces se pon\u00eda seria, de un serio profundo que atra\u00eda toda mi atenci\u00f3n, y discurseaba acerca de la vida; filosofaba con un conocimiento exacto de todo lo pasado y lo porvenir, como si hubiera conseguido descubrir todos los secretos de la vida o como si la vida no tuviera secretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ella aprend\u00eda constantemente; de la forma en que re\u00eda, que era la forma perfecta de hacerlo; de la forma en que a veces entornaba los ojos, como si estuvieran vivos, como si me pudiera ver a trav\u00e9s de la raya min\u00fascula que dejaba al cerrarlos; de la forma de jugar con las palabras, como si las conociera todas y supiera sus dobles sentidos y sus sentidos secretos; de la forma ordenada y productiva&nbsp; que ten\u00eda de reflexionar; de c\u00f3mo hac\u00eda para ser feliz\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda dejaba en el aire la tentaci\u00f3n, para que volviera.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que ganamos m\u00e1s confianza, que aquello iba a paso de gigante en unas cosas y a paso de estatua en otras, se empez\u00f3 a interesar por mi vida privada: si ten\u00eda novia,&nbsp;<em>no<\/em>, si hab\u00eda tenido,&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>, si la hab\u00eda besado,&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>, c\u00f3mo,&nbsp;<em>pues como se besa a las chicas<\/em>, dime c\u00f3mo se besa,&nbsp;<em>pues como se besa, ya sabe usted c\u00f3mo se besa,&nbsp;<\/em>no me hables de usted, que me haces parecer mayor,&nbsp;<em>es que ya sabe que no me acostumbro a tutearla<\/em>, bueno, pero c\u00f3mo la has besado,&nbsp;<em>no me pregunte eso que me muero de verg\u00fcenza,<\/em>&nbsp;\u00bfla has tocado?&nbsp;<em>pues hombre\u2026 s\u00ed que la he tocado,<\/em>&nbsp;\u00bfser\u00edas capaz de besarme como la besaste a ella?,&nbsp;<em>es que usted es\u2026 muy\u2026 m\u00e1s\u2026 m\u00e1s mayor\u2026 es como si fuera mi madre,<\/em>&nbsp;\u00bfno te gustar\u00eda besarme?&nbsp;<em>no, bueno, s\u00ed, creo que s\u00ed, me parece que s\u00ed<\/em>, b\u00e9same\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La bes\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Para cuando me di cuenta que me hab\u00eda llevado con su juego al sitio donde me quer\u00eda llevar ya era tarde, yo ten\u00eda diecisiete a\u00f1os y\u2026 bueno\u2026 ella era muy atractiva, cada d\u00eda me iba pareciendo m\u00e1s atractiva, y su ceguera, que al principio me incomodaba, para entonces era un encanto m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La toqu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>La toqu\u00e9 porque ella me toc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero tante\u00f3 mi piel. La cara, con dedos finos de terciopelo, con veneraci\u00f3n, con unas manos adolescentes que se mor\u00edan de nervios por conocerme con sus ojos t\u00e1ctiles; el cuello, en el que traz\u00f3 un camino de caricias; las manos, con las que se entretuvo sin medida, palp\u00e1ndolas con ese contacto liviano en el que no tocar se convierte en rozar, y luego con la presi\u00f3n suficiente para reconocer cada uno de sus huesos y sus recovecos; despu\u00e9s sus manos caminaron por encima de la ropa al paso lento del deseo contenido, y se recrearon en los contornos y en adivinar lo que hab\u00eda debajo; m\u00e1s tarde, mucho m\u00e1s tarde para mi gusto, se atrevi\u00f3 a despojarme de la ropa mientras que mi \u00fanica queja eran leves suspiros, jadeos controlados a duras penas con duros esfuerzos; entornaba los ojos para concentrarme en los efectos de su tacto hurgando en mi intimidad sin recato, y frenaba la voz de mi inconsciencia que quer\u00eda poner fin a aquel agradable suplicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella centraba toda su atenci\u00f3n en descifrar las se\u00f1ales inequ\u00edvocas de mi cuerpo, que convulsionaba a su antojo y dominio, y en taparme con la mano libre la boca cuando un respiro quer\u00eda convertirse en grito.<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto, poniendo voz de asustada, dijo que su madre estaba a punto de llegar, que me vistiera urgentemente y me marchara.<\/p>\n\n\n\n<p>En el susto la cre\u00ed y me march\u00e9. Tard\u00e9 a\u00f1os en darme cuenta que no era cierta la llegada de su madre y que aquello formaba parte de la estrategia de esclavizarme para siempre. En aquel momento mi deseo de ella sali\u00f3 reforzado, casi insaciable, y dediqu\u00e9 todo mi tiempo a buscar la forma o la f\u00f3rmula para que ella pudiera salir de su casa y estuvi\u00e9ramos juntos, sin madre en las cercan\u00edas, y pudi\u00e9ramos consumar el presagiado y aplazado encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasamos semanas de toqueteos, seducciones, ofrecimientos, ruegos, pasiones, duchas de agua fr\u00eda, y algunas promesas m\u00edas de no volver, que no prosperaron, hasta que apareci\u00f3 la excusa perfecta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hermana de su madre, que viv\u00eda en una provincia lim\u00edtrofe, hab\u00eda enfermado, nada grave, pero decidieron ir un par de d\u00edas a visitarla. Muy poco antes de salir a coger el tren, Luc\u00eda dijo que se encontraba cansada y con una sensaci\u00f3n desagradable en el cuerpo y que prefer\u00eda no acompa\u00f1arla, pero lo que ten\u00eda no era para preocuparse, as\u00ed que insisti\u00f3 para convencerla de que fuera sola. Ella estar\u00eda bien, se meter\u00eda en la cama, y cuando volviera la encontrar\u00eda como nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Le prometi\u00f3 que se iba a poner buena.<\/p>\n\n\n\n<p>Con muy gran esfuerzo, la convenci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes de las diez de la ma\u00f1ana sali\u00f3 su madre con su vestido de luto y una maletita para el viaje. Mir\u00f3 hacia arriba para ver a su hija que desde el balc\u00f3n agitaba la mano como despedida para su madre y como se\u00f1al de que yo pod\u00eda subir.<\/p>\n\n\n\n<p>No me pidi\u00f3 que la besara, como otras veces: me bes\u00f3 ella. No se entretuvo en los preliminares del juego de las caricias: me quit\u00f3 la ropa sin pre\u00e1mbulos; no pregunt\u00f3, no sedujo, no sonri\u00f3: estaba m\u00e1s nerviosa que yo y su urgencia era inaplazable.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llev\u00f3 a su habitaci\u00f3n, apart\u00f3 las s\u00e1banas, encendi\u00f3 inciensos, baj\u00f3 la persiana y se asegur\u00f3 de que la puerta quedara bien cerrada. Cre\u00f3 para m\u00ed la oscuridad en la que ella era reina, donde me sacaba ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p>Se desnud\u00f3 pudorosamente, en la seguridad de que la noche artificial era perfecta, pero una rendija en la persiana me permiti\u00f3 ver c\u00f3mo temblaba, c\u00f3mo su cuerpo se apuraba de verg\u00fcenza y c\u00f3mo su alma enrojec\u00eda por el pudor, c\u00f3mo su intimidad recatada se expon\u00eda por primera vez a la contemplaci\u00f3n masculina, c\u00f3mo su cara reflejaba sus nervios y c\u00f3mo sus ojos hab\u00edan resucitado para decir que el miedo hab\u00eda tomado el mando y que el deseo hab\u00eda sido derrocado por el descontrol ante una situaci\u00f3n nueva en la que se produc\u00eda un enfrentamiento entre el quiero y no quiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Cubri\u00f3 su sexo y sus pechos con ambas manos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEst\u00e1 la habitaci\u00f3n a oscuras?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Totalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Se abraz\u00f3 a m\u00ed. Se estremec\u00eda de un modo incontrolable. Ya no buscaba en m\u00ed al hombre, sino el refugio, el consuelo para sus miedos. Hab\u00eda desaparecido la mujer que yo conoc\u00eda, la que dominaba las situaciones, y en su lugar estaba una ni\u00f1a que no sab\u00eda qu\u00e9 decir ni c\u00f3mo seguir, que dudaba entre empujarse a cumplir el deseo de tantas noches y tantas inquietudes o replegarse, aceptar la derrota sin esc\u00e1ndalo y rendirse al destino.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tengo miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo tengas, estoy contigo. Yo te cuido. Yo te quiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi coraz\u00f3n fue quien dijo&nbsp;<em>yo te quiero<\/em>, porque yo a\u00fan no lo sab\u00eda y aunque lo supiera no hubiera tenido el valor de decirlo, as\u00ed que yo estaba tan at\u00f3nito como ella cuando lo escuchamos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfMe quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Has dicho que me quieres.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No he sido yo.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed la quer\u00eda. Me di cuenta en ese silencio de tenerla feliz y asombrada entre mis brazos, como aire inquieto, desnuda de cuerpo y sentimientos, me di cuenta porque la abrac\u00e9 con m\u00e1s pasi\u00f3n, sacando fuerzas de la fuerza del amor, y sent\u00ed que hubiera entregado mi alma al diablo por poder seguir en esa situaci\u00f3n en la que yo era su protector y ella se rend\u00eda a mi cuidado; la besaba en la cara aplastando con mis besos sus l\u00e1grimas, y me di cuenta porque no era el deseo quien confund\u00eda mis sentimientos, ni era la necesidad quien me enga\u00f1aba, sino que yo mismo, haciendo uso de mi consciencia, oyendo a mi coraz\u00f3n con o\u00eddo atento, comprend\u00eda, sin los demonios de la confusi\u00f3n, que la quer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 te pasa? -le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No copies mi inseguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No s\u00e9 qu\u00e9 me pasa, no lo s\u00e9. S\u00f3lo s\u00e9 que quiero vestirme y escapar de aqu\u00ed, pero tambi\u00e9n quiero pasarme el resto de mi vida abrazada a ti, quiero morir, quiero hacer el amor contigo, quiero despertarme de esta realidad, quiero que me ames, quiero que me olvides, quiero verte con unos ojos vivos, saber c\u00f3mo eres, quiero que el destino deje de ensa\u00f1arse conmigo, que cambie de v\u00edctima, que me deje en la paz desconocida de amarte sin temor y sin escuchar la reprimenda de la cordura -dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Quiero hacer el amor contigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me bes\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un beso que a\u00fan recuerdo con un regusto a beso y ternura; fue el primer beso con amor, un beso al que no han podido imitar todos los besos que he recibido despu\u00e9s. Fue un beso \u00fanico que en aquel momento intent\u00f3 avalar una felicidad continua con Luc\u00eda, todo el porvenir lleno de besos de Luc\u00eda, Luc\u00eda en mi coraz\u00f3n para siempre, Luc\u00eda inaugurando el resto de mi vida, Luc\u00eda era el mundo, la vida, todo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho tiempo despu\u00e9s deshicimos el abrazo y se acost\u00f3 en la cama, pero no me llam\u00f3 con un baile de sus manos, ni susurr\u00f3 palabras hechiceras, ni me atrajo con las promesas de su cuerpo: se puso de cara a la ventana, y prorrumpi\u00f3 en sollozos sin que ning\u00fan Dios pudiera consolarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Me tumb\u00e9 a su lado. No me atrev\u00ed a atraerla hacia m\u00ed y volver a abrazarla porque sent\u00ed que deb\u00eda dejarla naufragar y rescatarse por s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante se fueron calmando los hipidos, dej\u00f3 de convulsionarse, recogi\u00f3 las \u00faltimas l\u00e1grimas con el dorso de una mano, y sec\u00f3 los caminos por el que hab\u00eda discurrido, gota a gota, aquel caudal nacido como expresi\u00f3n de todos sus revuelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos quedamos cada uno en nuestro mundo de silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando sonaron dos campanadas me pidi\u00f3 que le trajera agua, por favor, y algo comestible del frigor\u00edfico, que le acercara la bata, que le perdonara, que tratara de comprender todo lo que le hab\u00eda pasado y, por si me serv\u00eda para algo, en su desconcierto dijo que hay que rechazar la realidad por principios, que la imaginaci\u00f3n tiene menos credibilidad que las cosas que s\u00ed pasan, que al final siempre ganan los miedos, que la vida no termina de aclararse y que todo es provisional, y aunque se me qued\u00f3 tan grabado que a\u00fan hoy soy capaz de recitarlo incluyendo hasta las comas, no entend\u00ed nada pero call\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando termin\u00f3 de comer estaba m\u00e1s calmada.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no me atrev\u00eda a profanar su silencio, as\u00ed que esperaba la escandalera de sus reacciones o el b\u00e1lsamo de sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo m\u00e1s de ese mismo silencio antes de decir que, muy a su pesar, porque se le hab\u00eda metido el amor en lo que iba a ser un pasatiempo, se hab\u00eda enamorado de m\u00ed, y no era capaz de razonar con su locura para convencerla de la imposibilidad de enamorarse de m\u00ed; habl\u00f3 de todos los quebraderos que eso le traer\u00eda, y a pesar de haber usado la crueldad de la realidad para decirse que pod\u00eda ser mi madre, y que no exist\u00eda un futuro para nosotros juntos, ni se pod\u00eda falsificar uno a nuestro inter\u00e9s, y a pesar de herirse con brutalidad para enfriar sus \u00e1nimos, y a pesar de hacer desfilar por su pensamiento a toda la gente que se reir\u00eda de lo que le estaba pasando, y a pesar de imaginarse un porvenir lleno de burlas disimuladas y de confusiones razonables con nuestra relaci\u00f3n, a pesar de ello segu\u00eda enamorada de m\u00ed, y no encontraba quien matara el sentimiento ni sab\u00eda qui\u00e9n pod\u00eda enfriarle el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Busqu\u00e9 con intensidad las palabras que pudieran desbaratar su idea de abandonar y la convencieran de que su \u00fanico futuro discurr\u00eda conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las encontr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Te quiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Y parecieron suficiente raz\u00f3n para convencerla y acallarla, porque reapareci\u00f3 en su boca la sonrisa habitual, ces\u00f3 el arroyo de l\u00e1grimas, le entr\u00f3 la vida en el cuerpo y amaneci\u00f3 el brillo en sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos besamos porque era lo \u00fanico que requer\u00eda nuestra intenci\u00f3n y nuestro deseo: besarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Retom\u00f3 su gusto por acariciarme y recorrer lentamente los caminos sin escribir de mi cuerpo, y volvi\u00f3 a alterar su respiraci\u00f3n y la m\u00eda. Me anim\u00f3 a que la tocara. Cogi\u00f3 mis manos y las deposit\u00f3 contra su cuerpo. Las aplast\u00f3 contra s\u00ed para que se calmara la disputa entre los dedos por ser los primeros en transitarla y ser los m\u00e1s osados en llegar a los sitios inexplorados, que eran todos.<\/p>\n\n\n\n<p>El terremoto de mis nervios no me dejaba tranquilizarme y estar en la paz reposada que requer\u00eda lo porvenir, en lo que ambos \u00e9ramos inexpertos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que me calm\u00f3 y se calm\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfMe deseas?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Entera.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfMe quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSin dudas?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Sin dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, sin dudas, con una seguridad que nunca antes estuvo en m\u00ed, con una claridad di\u00e1fana, con una firmeza indestructible; la amaba sin miedo, como si no hubiera hecho otra cosa en mi vida m\u00e1s que amar, como si amarla fuera respirar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY t\u00fa? \u00bfMe quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Todo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfS\u00f3lo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No se puede querer m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY el futuro?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Que espere.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llev\u00f3 de nuevo al universo de besos, al presente de besos, a los besos sentidos, las caricias, ella, yo, la pasi\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un d\u00eda de lujuria en el amor, de pureza en el sexo, de proyectos sin palabras para no despertar a las adversidades; fue el d\u00eda de los grandes descubrimientos en el que d\u00e1bamos pasos firmes y duraderos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo cre\u00edmos entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche fue una continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estuvimos despiertos en un intercambio continuo de ilusiones y besos, retozando sin pudores y relat\u00e1ndole a su curiosidad insaciable todo lo que no pod\u00edan ver sus ojos apagados.<\/p>\n\n\n\n<p>El amanecer nos trajo el principio de la despedida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada pocos minutos me preguntaba la hora. A las diez me dijo, sin ganas, que me ten\u00eda que marchar. Trat\u00f3 in\u00fatilmente de darme unos \u00e1nimos que no ten\u00eda. Hab\u00edamos hecho planes para seguir vi\u00e9ndonos cada tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo puso un punto y aparte para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s puso un punto final.<\/p>\n\n\n\n<p>Me imagino todo lo que pasar\u00eda por su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Me imagino los argumentos que encontr\u00f3 para tomar tan tremenda decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre la encontr\u00f3 desnuda, sobre la cama, las venas deshabitadas, encharcada en su propia sangre, con una sonrisa indecisa, y en los ojos una luz incomprensible de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy tengo setenta a\u00f1os y una confusi\u00f3n m\u00e1s calmada.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que, a fin de cuentas, el amor es igual en todos los sitios y casi igual en todas las edades. Creo que no tiene que entrometerse entre los que deciden explorarlo, vivirlo, incorpor\u00e1rselo, amar\u2026 y creo que deber\u00eda respetar las decisiones de quienes se atreven a aceptarlo y que deber\u00eda colaborar plenamente con ellos; creo que tendr\u00eda que dar claridad a quien se enamora, la suficiente como para ser capaz de olvidarse o rechazar todo aquello y todos aquellos que interfieran de alg\u00fan modo.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed la am\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre he sabido que la am\u00e9, y la pena de mi vida es no haber podido amarla mucho m\u00e1s. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fin de cuentas, tampoco el amor acierta siempre, y se puede equivocar con la misma impunidad con que nos equivocamos nosotros. Y otras veces el amor, al mendigar otro amor que le complemente, se deja enga\u00f1ar por las propias ilusiones y mentiras. 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