{"id":2501,"date":"2021-09-17T12:48:38","date_gmt":"2021-09-17T12:48:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2501"},"modified":"2021-09-17T12:48:38","modified_gmt":"2021-09-17T12:48:38","slug":"tormento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/tormento\/","title":{"rendered":"Tormento"},"content":{"rendered":"\n<p>Tormento.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que sent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda pasado media tarde buscando esa palabra, para poder definir lo que estaba sintiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda descartado&nbsp;<em>inquietud<\/em>, porque le parec\u00eda muy imprecisa, y&nbsp;<em>descontento<\/em>, porque le parec\u00eda que no era lo suficientemente valiente para decir lo que de verdad le pasaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Eligi\u00f3&nbsp;<em>tormento<\/em>, pero en vez de quedarse tranquila con el descubrimiento, se dio cuenta, con verg\u00fcenza, que eso no le resolv\u00eda nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda que buscar una soluci\u00f3n real. Dejar de ver su problema como algo ajeno, y sentir de verdad, en las tripas del coraz\u00f3n, que ella era la sufriente, quien padec\u00eda la situaci\u00f3n; ten\u00eda que salirse de la excusa que la manten\u00eda pasiva y admitir, por fin, responsabiliz\u00e1ndose plenamente, que su infelicidad era solamente culpa de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevaba casi dos a\u00f1os en un estado de apat\u00eda, l\u00e1nguida al principio, que hab\u00eda ido degenerando hacia una desgana grave, y ahora no hac\u00eda m\u00e1s que lamentarse de su decrepitud emocional, de su muerte cotidiana, y de c\u00f3mo los d\u00edas agonizaban desde el amanecer y se desped\u00edan vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio le sirvi\u00f3 el consuelo astrol\u00f3gico de un tr\u00e1nsito plutoniano que le estaba destruyendo las estructuras que ya no le eran \u00fatiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se alarg\u00f3 el tiempo del ataque m\u00e1s de lo vaticinado, y no sent\u00eda ninguna modificaci\u00f3n, busc\u00f3 en lo esot\u00e9rico una respuesta, en realidad le serv\u00eda cualquier mentira, y encontr\u00f3 una vidente que le habl\u00f3 de su \u00faltima reencarnaci\u00f3n, en la que hab\u00eda derrochado la energ\u00eda de dos vidas, seg\u00fan le dijo, y ahora ten\u00eda que descansar para que su esp\u00edritu se acompasara a su ritmo evolutivo y por no se qu\u00e9 del aura, cosa que no entendi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Este otro consuelo tambi\u00e9n tuvo una duraci\u00f3n limitada, porque en una de sus diatribas contra s\u00ed misma reconoci\u00f3 que era una mentira muy bien maquillada, y entonces quiso algo m\u00e1s real.<\/p>\n\n\n\n<p>Visit\u00f3 a un psic\u00f3logo durante cuatro sesiones, porque en cuanto se dio cuenta de que le hurgaba donde ella no quer\u00eda, sali\u00f3 corriendo al refugio de su casa, donde trataba de esconderse de s\u00ed misma, hipnotiz\u00e1ndose con la televisi\u00f3n, viviendo los dramas ajenos de los culebrones, y crey\u00e9ndose que el mundo pod\u00eda prescindir de ella y que todav\u00eda ten\u00eda el infinito de su vida por delante.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, se consolaba diciendo que en cuanto quisiera, sin ning\u00fan esfuerzo distinto del de propon\u00e9rselo, saldr\u00eda de su bache perpetuo y se reencontrar\u00eda con aquella mujer que poco antes hab\u00eda sido capaz de comerse el mundo, de embarcarse en planes tit\u00e1nicos, saliendo siempre victoriosa, y de tener una sonrisa perenne y un alma optimista.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad era otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda hecho esfuerzos por salir de esa pseudo-depresi\u00f3n, como reconoc\u00eda y se atrev\u00eda a llamar en los momentos m\u00e1s sinceros; hab\u00eda hecho unos intentos silenciosos, para que no fueran sonoros fracasos si no se realizaban, y no lo hab\u00eda conseguido. Lo hab\u00eda intentado despu\u00e9s poniendo su energ\u00eda concentrada en unos pocos minutos, con una voluntad tambaleante y atea, y tampoco hab\u00eda conseguido rescatarse.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ello, y para no terminar de hundirse, hab\u00eda esbozado una sonrisa falsa, hab\u00eda retomado las excusas disfraz\u00e1ndolas de realidad, y se dedicaba a ver llover, a ver c\u00f3mo ca\u00edan las hojas del calendario en un oto\u00f1o cotidiano, a ver correr los ni\u00f1os, a ver c\u00f3mo los dem\u00e1s viv\u00edan su vida, y ver c\u00f3mo su vida se le escapaba persiguiendo a la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed hab\u00eda pasado los \u00faltimos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que le sucedi\u00f3 aquella tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estuvo buscando en la colecci\u00f3n de m\u00fasica cl\u00e1sica de su padre algo con lo que distraerse, tal como \u00e9l le hab\u00eda sugerido, y hab\u00eda descubierto Ein Deutsches Requiem op.45 de Brahms.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda instalado en el sill\u00f3n, frente a los altavoces, puso el volumen alto, y oje\u00f3 la car\u00e1tula mientras sonaban las primeras notas.&nbsp;<em>Selig sind, die da Leid tragen,<\/em>&nbsp;ley\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>De entre la m\u00fasica surgieron unas voces vaporosas; parec\u00eda que no quer\u00edan molestar y que ped\u00edan permiso para meterse por los resquicios de la sensibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento pod\u00eda haber apagado el equipo de m\u00fasica o haber cambiado a otro tipo de composiciones, pero no lo hizo. Enseguida se sinti\u00f3 pegada al sill\u00f3n, atrapada por el sill\u00f3n, y s\u00f3lo pudo cerrar los p\u00e1rpados y sentirse transportada a una iglesia medieval o a un Cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica, como si fuera la savia de la vida, le produjo escalofr\u00edos cuando entr\u00f3 por las piernas y le lleg\u00f3 al coraz\u00f3n, asolando levemente el abandono, inyectando energ\u00eda a su cuerpo rendido, a su alma aletargada, a sus ganas de existir, y rescat\u00e1ndola del reino oscuro de la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Le hizo un balance urgente de su vida. Le present\u00f3 unas im\u00e1genes en blanco y negro de lo que hab\u00eda sido antes de que se presentara y se le instalara la tormenta de los dos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo la delicadeza, y la sabidur\u00eda, de ir virando las im\u00e1genes hacia unos colores de futuro, m\u00e1s luminosos que el sol, y le prometi\u00f3 que as\u00ed ser\u00eda ella si se atrev\u00eda a dar el salto al riesgo de vivir, a la emoci\u00f3n de emocionarse, al placer de sentir los placeres de esta existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigui\u00f3 en esa actitud de recibir lo que la m\u00fasica le presentaba, y no quiso que se le abrieran los p\u00e1rpados ni que el disco terminase de girar.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a ser transportada a reinos infantiles, a juegos amorosos, a abrazos maternos, a su pupitre y su colegio, a la primera funci\u00f3n de circo que disfrut\u00f3 con sus padres, y en todas partes sent\u00eda emociones que compensaban una vida e invitaban a ser revividas.<\/p>\n\n\n\n<p>Unas l\u00e1grimas testificaron el compromiso que se estaba consolidando; una energ\u00eda olvidada, su energ\u00eda, se expandi\u00f3 por el cuerpo y el esp\u00edritu, la recuper\u00f3 definitivamente, y la instal\u00f3 en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hablemos de vivir \u2013dijo en voz alta para que el mundo se enterara, y abri\u00f3 los p\u00e1rpados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se acerc\u00f3 a la ventana. Mir\u00f3 hacia el horizonte, que ahora le parec\u00eda m\u00e1s amable, y sinti\u00f3 el deseo irrefrenable de salir a la calle. Se puso un ch\u00e1ndal, unas zapatillas deportivas, y le comunic\u00f3 a su madre que iba a salir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfTe pasa algo, Marta?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Que estoy bien, mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>La dej\u00f3 plantada, despu\u00e9s tendr\u00eda tiempo de explic\u00e1rselo, y sali\u00f3 a disfrutar de la retomada sensaci\u00f3n, a implicarse con el ambiente, a sentirse parte de esa humanidad que corr\u00eda por sus lados sin prestarle atenci\u00f3n, pero fue una agradable sensaci\u00f3n: aunque la gente no reparara en ella, y no la notaran, ella se sent\u00eda parte de ese mundo que hab\u00eda seguido viviendo a\u00fan en su ausencia, y de alguna manera les agradec\u00eda que hubieran seguido, que no la hubieran secundado en su boicot al mundo, y que hubieran sido tan valientes por seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Gracias \u2013dijo gritando.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que estaban m\u00e1s cerca se fijaron en ella y le dedicaron miradas de l\u00e1stima o sonrisas. Not\u00f3 que se hab\u00eda exaltado m\u00e1s de lo necesario en ese panfleto de una sola palabra que hab\u00eda exhortado, y se recomend\u00f3 un poco m\u00e1s de cordura.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 que ten\u00eda que empezar a pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese nuevo estado de \u00e1nimo ten\u00eda que realizar proyectos, componer el futuro, y fundar una nueva filosof\u00eda cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el tiempo del paseo fue reuniendo retazos de deseos olvidados, proyectos llenos de telara\u00f1as, ideas nuevas que pujaban con fuerza y, sobre todo, fue reuniendo la voluntad que iba a necesitar para realizarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto lleg\u00f3 a su casa se encerr\u00f3 en su habitaci\u00f3n y se puso a hablar en voz alta, como a ella le gustaba hacer desde que descubri\u00f3 que tienen m\u00e1s fuerza los pensamientos que se expresan que los que se quedan en la levedad de una idea.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Me llamo Marta y tengo veintiocho a\u00f1os. Esta es la forma correcta de empezar, ordenadamente&#8230; estos dos \u00faltimos a\u00f1os han estado llenos de un vac\u00edo en el que no he mandado, que me han tenido secuestrada la capacidad de pensar algo coherente, y me han anulado como persona viva. Ahora me doy cuenta de ello con m\u00e1s precisi\u00f3n, y me sorprenden dos cosas: que me haya sucedido y que, de pronto, sienta estas fuerzas que parecen imparables. Quiera Dios que sigan estando conmigo el resto de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo seguir, si en un orden cronol\u00f3gico en el que revisar cada uno de los d\u00edas, o comenzar de modo que sean las cosas m\u00e1s importantes las que tengan prioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que&#8230; s\u00ed&#8230; las sensaciones y los sentimientos son lo m\u00e1s importante de este tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es incre\u00edble c\u00f3mo pueden cambiar las cosas, c\u00f3mo de un d\u00eda para otro he ido notando la fuga de mi personalidad, c\u00f3mo un d\u00eda ten\u00eda pocas fuerzas y el siguiente a\u00fan menos, y c\u00f3mo la fe se ali\u00f3 con las ratas y fueron las primeras en abandonar el barco de mi naufragio.<\/p>\n\n\n\n<p>No me qued\u00f3 m\u00e1s opci\u00f3n que malvivir, llamarlo de otro modo no ser\u00eda acertado, y sufrirme dolorosamente; sufrir la impotencia de querer levantar un brazo para hacer algo por m\u00ed y no poder hacer ni siquiera eso, y al mismo tiempo, verme destrozada, in\u00fatil, viva solamente por fuera mientras por dentro todo estaba inmovilizado, con unos servicios m\u00ednimos que s\u00f3lo se preocupaban de las necesidades fisiol\u00f3gicas imprescindibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Era curiosa la sensaci\u00f3n: el sol aparentaba tener menos brillo, las noches se eternizaban, los d\u00edas de lluvia carec\u00edan del romanticismo que en otro momento llevaban impl\u00edcito, las sonrisas de los dem\u00e1s eran casi un insulto, una afrenta, y las m\u00fasicas, m\u00e1s planas y casi muertas.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, un ruego silencioso solicitaba que me sacaran de donde estaba perdida, pues no ve\u00eda la posibilidad de ser yo misma quien lo hiciera.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madre me ha cuidado con una paciencia de madre, claro, y ha tenido siempre su mejor voluntad a punto para animarme constantemente, me ha organizado viajes a los que yo enviaba mi cuerpo mientras mi mente se quedaba divagando por el mundo de la nada vac\u00eda, y llamaba a mis amigos, para que vinieran a verme, pero ni siquiera su presencia, ni las informaciones relativas al mundo la que yo antes pertenec\u00eda consegu\u00edan despegarme del fondo de m\u00ed misma donde me encontraba.<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00f3 despierta la capacidad de sentir, y unas veces le agradec\u00ed su deferencia,&nbsp;<em>gracias por quedarte<\/em>, y otras veces la insult\u00e9, porque lo que menos necesitaba era que algo ajeno a m\u00ed, incontrolable, me removiera las entra\u00f1as y me hiciera sufrir escalofr\u00edos, terremotos, llorar como una boba, despreciarme, maldecir al desconocido que me robaba la voluntad, quedarme aletargada, con los ojos opacos abiertos, y el alma inconsolable, y el coraz\u00f3n helado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sentimientos fueron ca\u00f3ticos, desordenados, ajenos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas in\u00fatiles se repar\u00edan continuamente; si uno era malo, el siguiente empeoraba esa maldad; si uno ten\u00eda la crueldad de despojarme de la posibilidad de una sonrisa, el siguiente incluso me negaba que yo alguna vez hubiera estado capacitada para sonre\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p>No era capaz de encontrar una luz entre tanta tiniebla, y eso me sorprend\u00eda, porque cuando antes de soportarlo en m\u00ed misma me contaba alguna amiga que estaba sintiendo algo parecido, yo le dec\u00eda que era imposible no vencer a tan invisible enemigo, y que una tiene el poder de decir&nbsp;<em>hasta aqu\u00ed hemos llegado y no consiento que ni uno s\u00f3lo de los d\u00edas me tenga postrada en esta pereza,<\/em>&nbsp;pero cuando lo sent\u00ed en m\u00ed, comprob\u00e9 que era cierto que alguien tomaba el mando, y ese alguien era de piedra y no atend\u00eda a ruegos ni a razones.<\/p>\n\n\n\n<p>Rogu\u00e9 a dioses y demonios para que me ayudaran; a unos les ofrec\u00ed oraciones y misas, y a los otros les promet\u00ed mi alma a cambio de recuperar mi esp\u00edritu y mi energ\u00eda. Ninguno acept\u00f3 el trato. Supongo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que me encuentro bien pienso si aparecer\u00e1n reclam\u00e1ndome aquello que dije en aquel momento. Prefiero que no.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 cu\u00e1l fue la raz\u00f3n por la que comenz\u00f3 mi calvario, aunque al principio no lo quise reconocer, y quiz\u00e1s ah\u00ed estuvo mi error. Quiz\u00e1s hubiera evitado todo lo que ha pasado si hubiera aceptado como algo natural que Mario me dej\u00f3 porque yo me hab\u00eda ido convirtiendo poco a poco en una mujer celosa que no le dejaba que fuera \u00e9l mismo, y que siguiera manteniendo una parcela de vida privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Me enga\u00f1\u00f3 el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Me volv\u00ed posesiva y le quer\u00eda para m\u00ed a todas horas. Mientras, \u00e9l se sent\u00eda agobiado. Al principio, halagado porque mi amor fuera tan posesivo, aunque entonces lo llamaba&nbsp;<em>intenso<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>exclusivo,&nbsp;<\/em>porque le parec\u00eda muy bonito, pero despu\u00e9s se dio cuenta de que iba dejando de ser \u00e9l mismo poco a poco, porque yo le solicitaba cada vez m\u00e1s cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>Intent\u00e9 crear mi propio Frankestein, con los retazos de las cosas que me gustaban de los hombres, y que quer\u00eda ver reunidas en uno s\u00f3lo, y adem\u00e1s quer\u00eda que ese hombre me amara con la pasi\u00f3n rom\u00e1ntica que solamente se produce en las novelas baratas, y quer\u00eda ser la \u00fanica persona visible a sus ojos, y quer\u00eda que todo su tiempo fuera para m\u00ed: ni ir a trabajar, ni a ver a sus padres, ni al ba\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tambi\u00e9n me enga\u00f1\u00e9 con el cuento de que eso era maravilloso, ya que el resto del mundo dej\u00f3 de carecer de importancia para m\u00ed. Ese fue otro error.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco fui cambiando, tan lentamente que ni yo misma me di cuenta, as\u00ed que cuando alguien me insinuaba la posibilidad de que s\u00ed estaba cambiando, estallaban mis primeros arrebatos, y acusaba de envidiosas a mis amigas, a mi madre, y a todo aquel que tuviera la osad\u00eda de entrometerse en mi vida, y pretender decirme c\u00f3mo ten\u00eda que ser yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l lo toler\u00f3 al principio como algo pasajero que el tiempo se encargar\u00eda de resolver, y no hac\u00eda m\u00e1s que demostrarme cu\u00e1nto me quer\u00eda, cu\u00e1nto le importaba; me dec\u00eda que yo era la \u00fanica mujer en su vida, que no le quedaba m\u00e1s coraz\u00f3n ni m\u00e1s amor para otra que no fuera yo, que era la perfecci\u00f3n, la meta de su b\u00fasqueda&#8230; hasta me escribi\u00f3 poes\u00edas, con lo que \u00e9l odiaba hacerlo, para ver si de ese modo, al escuchar la voz rom\u00e1ntica de su coraz\u00f3n enamorado, me convenc\u00eda definitivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no lo consigui\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Me aferr\u00e9 a mi desesperaci\u00f3n, y me ayud\u00e9 a hundirme a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora lo veo todo de otro modo.<\/p>\n\n\n\n<p>Decido darme una ducha prolongada, vestirme, maquillarme, mantener la sonrisa perenne, y salir a retomar a Mario que, sin duda, me estar\u00e1 esperando y se alegrar\u00e1. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tormento. 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