{"id":2483,"date":"2021-09-17T12:43:36","date_gmt":"2021-09-17T12:43:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2483"},"modified":"2021-09-17T12:43:36","modified_gmt":"2021-09-17T12:43:36","slug":"se-me-ha-perdido-la-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/se-me-ha-perdido-la-sonrisa\/","title":{"rendered":"Se me ha perdido la sonrisa"},"content":{"rendered":"\n<p>Se me ha perdido la sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me he dado cuenta ahora, que iba a afeitarme y me he fijado en el espejo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una mirada que no ha querido repetir la rutina del reojo fugaz y se ha arriesgado a mirar de frente, ha descubierto en el espejo unos ojos apagados, m\u00e1s arrugas de las que hab\u00eda en el \u00faltimo inventario, y una mueca apenada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 mi sonrisa? \u2013me he preguntado sin sorpesa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El recuerdo ha buscado en el pasado; con asombro y desconcierto ha comprobado que nadie sabe de ella desde hace meses.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vieron durante un instante en una boda. Y parece ser que otra vez para contestar a un ni\u00f1o&#8230; y tambi\u00e9n durante una obra de teatro&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De todo ello hace tiempo.&nbsp; Es muy lejano.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta al amargo descubrimiento, una l\u00e1grima se ha asomado al lacrimal, despacio, muy despacio; siendo como es, pena licuada y dolor concentrado, ha emprendido el salto sin retorno.&nbsp; Quiz\u00e1s quer\u00eda lamentarse en mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 mi sonrisa?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde el re\u00edr desvergonzado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde la carcajada plena?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde la alegr\u00eda que hablaba a trav\u00e9s de mis ojos?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se me ha perdido la sonrisa, o se me ha muerto.&nbsp; \u00a1Qui\u00e9n sabe si el desamor o la realidad la han matado!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00e9 que hubo un tiempo, amplio, festivalero, en el que una palabra o una mirada eran semilla de la que mi sonrisa crec\u00eda.&nbsp; Hubo un tiempo fecundo, nutritivo, que cuando me despertaba ya la ten\u00eda instalada.&nbsp; Siempre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sonrisa,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>madre de carcajadas,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>precursora de risas francas,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de sonrisas exuberantes,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y de risotadas plenas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eso fue antes de que mi vida se cargara de un peso que me ha vencido, cuando los d\u00edas nac\u00edan de mi mirada y las tristezas ca\u00edan muertas antes de acercarse; cuando el optimismo aprend\u00eda de m\u00ed, modelo, maestro, escuela, y mi nombre y sonrisa eran lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquella sonrisa infantil, perenne, inmaculada, fuente y ra\u00edz del contagio a otras sonrisas, desapareci\u00f3 poco a poco, se refugi\u00f3 en el pasado.&nbsp; Busc\u00f3 entre desplantes y fr\u00edos un sitio, no el suyo, y se escondi\u00f3 para esperar la llegada de mejores venturas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi sonrisa de risas inocentes, mi sonrisa alegre, reflejo de mi paz interna, mi sonrisa dulce, c\u00e1lida, feliz, serena&#8230; est\u00e1 ahora en la ausencia cumpliendo condena.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQui\u00e9n la desterr\u00f3 y en su lugar instaur\u00f3 una boca cerrada?, \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el adorno que engalanaba mi boca?, \u00bfQui\u00e9n me estaf\u00f3 con el cambio?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lamento la lejan\u00eda de la que era mi ense\u00f1a, y angustiado reclamo su presencia olvidada; pregono lastimero la carencia de su disfrute y ruego al Dios de la Sonrisa su devoluci\u00f3n urgente, porque me he acostumbrado muy pronto a estos labios mustios, a mi boca sin sentido y sin esperanza, a su rigidez apenada y a su muerte en vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no me voy a rendir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Requiero su presencia inmediata y su estancia continua; reclamo en mi boca, de lado a lado, una sonrisa.&nbsp; Exijo poder gozar su compa\u00f1\u00eda ansiada. Reclamo el premio merecido de la sonrisa perdida.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 mi sonrisa? \u2013me pregunto de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un pensamiento ha propuesto que la felicidad puede saberlo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi felicidad?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y el recuerdo, otra vez amable emisario, la ha buscado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Debajo de pesares, sepultada en el pasado, ahogada por el llanto, marchita, desusada&#8230; as\u00ed est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca una felicidad estuvo tan atribulada.&nbsp; La misma mueca funesta que derroc\u00f3 a mi sonrisa, le hab\u00eda contagiado el mal de la tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras, yo, tr\u00e1gico perpetuo, resentido, indolente,&nbsp; manco y cojo de diversiones, asisto involuntario e inconsolable al fasto de la infelicidad que se instal\u00f3 en m\u00ed y que asol\u00f3 futuros y esperanzas, y que s\u00f3lo me permite atormentarme con el m\u00e1s lastimero de los pesares, y con este imperecedero moh\u00edn que me delata entre la gente que disfruta su risa liberada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 gracia me tiene escondida la vida entre los pliegues desordenados de los d\u00edas venideros?, \u00bfNinguna?, \u00bfEs eso cierto?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 otras afrentas se esconden tras las esquinas del imparable tiempo?, \u00bfQu\u00e9 maquiav\u00e9lica tortura ocupa el pr\u00f3ximo pensamiento del director de los destinos?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es mi desconsuelo, y mi temor amplio, quienes se atreven con las preguntas pesimistas, ya que no hay en el porvenir un atisbo de luz, ni un min\u00fasculo beso de la vida, ni una tibia caricia de lo que me rodea, ni una sorpresa agradable escondida en una tarta, ni un ma\u00f1ana con posibilidades de mejorar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El des\u00e1nimo me anima con una pobre mentira y yo me dejo embaucar por la creencia infundada de que lo peor ya ha pasado y no se puede acumular m\u00e1s pesar en un alma tan castigada como la m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s me gustar\u00eda airear un inventario de emociones buenas y repetir recitando las palabras que prometen algo mejor, y utilizar para mi vida los adjetivos mejor cualificados y m\u00e1s optimistas, pero las mentiras siempre se me han dado muy mal y las mejillas siempre se han saturado de un color rojo que me delata cuando digo cosas inciertas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta ahora no he tenido m\u00e1s opci\u00f3n que recordar las emociones buenas de vez en cuando en el silencio del pensamiento, para que no se me olviden, y para estar preparado por si un d\u00eda de sorpresa se produce un hecho inusitado que merezca la resurrecci\u00f3n del entusiasmo ya empolvado, y no me quede m\u00e1s remedio que sucumbir al empuje de la alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ans\u00edo con fe de ni\u00f1o un destronamiento de los tiranos agoreros que me gobiernan, y sue\u00f1o a escondidas con la instauraci\u00f3n de un estado de benevolencia en el que pueda dejar el cargo de propio torturador que me ha ocupado tanto del \u00faltimo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Anhelo sentir el escalofr\u00edo de la victoria, sentir el placer de la confianza, sentir el paso de la esperanza a lo largo de la columna vertebral, sentir la tensi\u00f3n relajada de la sonrisa y el despertar de los buenos sentimientos eliminados; anhelo sentir un fr\u00edo o unos sudores que no nazcan del clima, sino que sean tan \u00edntimos como el latido del coraz\u00f3n; anhelo un destino que no tenga la palabra mal ni sus sin\u00f3nimos en su archivo; anhelo mi sonrisa, la sonrisa de las fiestas, la sonrisa que despertaba cada d\u00eda al mundo y cargaba de luz a las estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras mis deseos no lleguen convertidos en el caballero cruzado salvador o en el s\u00e9ptimo de caballer\u00eda de los momentos oportunos, no tengo m\u00e1s remedio que morirme de pensamientos limitados, y no me queda otra opci\u00f3n distinta que la de estar circunspecto y restringido, siempre expectante por si le sobra una sonrisa a alguien, o por si alguien me concede una ilusi\u00f3n aunque sea de segunda mano, o por si alguien de generosidad infinita me presta un poco de fortaleza para llegar hasta el primer amanecer de mi futuro mejor, o por si alguien que ha conocido un pasado como es ahora mi presente me concede la gracia bendita de un \u00e1nimo, o me presta un poco de fe que juro devolver\u00e9 en cuanto tenga una m\u00ednima semilla propia que pueda crecer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta que alguno de mis deseos d\u00e9biles sea una realidad fuerte, no encontrar\u00e9 mi sonrisa en la comisura de mis labios, ni en los espejos que me reflejen, ni en las respuestas a los encuentros con las sonrisas de otras personas, ni en las fotos que hacen de testigos de una dudosa realidad pasada, ni en la imaginaci\u00f3n de lo porvenir, ni en los milagros, ni en la imposible fuga de mis rigideces serias, ni en ninguna parte donde yo est\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa imagen seria con la que me contesta el espejo se parece a m\u00ed en las oreja, pero ni en la muerte de los ojos ni en la mueca de la boca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Antes, antes de la p\u00e9rdida, a mi sonrisa sumaba el espejo la suya propia y me la devolv\u00eda con el eco adicional de su alegr\u00eda.&nbsp; Ahora, bastante tiene con ser imparcial y no a\u00f1adirme unas l\u00e1grimas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vaya, cu\u00e1nta reflexi\u00f3n frente al espejo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>Y yo s\u00f3lo quer\u00eda afeitarme&#8230; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se me ha perdido la sonrisa. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me he dado cuenta ahora, que iba a afeitarme y me he fijado en el espejo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una mirada que no ha querido repetir la rutina del reojo fugaz y se ha arriesgado a mirar de frente, ha descubierto en el espejo unos ojos apagados, m\u00e1s arrugas de 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