{"id":2473,"date":"2021-09-17T12:41:21","date_gmt":"2021-09-17T12:41:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2473"},"modified":"2021-09-17T12:41:21","modified_gmt":"2021-09-17T12:41:21","slug":"perdida-dentro-de-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/perdida-dentro-de-mi\/","title":{"rendered":"Perdida dentro de m\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<p>Soy Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy sentada en el sof\u00e1 del sal\u00f3n.&nbsp; Hace un rato estaba pensando que ya ha debido llegar el invierno.&nbsp; Antes avisaba: enviaba al fr\u00edo como emisario de su llegada y le iba robando tiempo al d\u00eda, poco a poco, sin que se diera cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada a\u00f1o hab\u00eda una primera nevada que se recib\u00eda siempre con ganas, como el primer turr\u00f3n.&nbsp; Quiero decir que sab\u00eda distinta a todas las que ven\u00edan despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era el tiempo de sacar las botas, el gorro, los guantes, y la sensaci\u00f3n concreta y distinta que produce volver a sentir el fr\u00edo al meterse en la cama, el fr\u00edo en la nariz, y el fr\u00edo en las ventanas, todos ellos muy particulares, y el tiempo de comenzar una breve guerra de pelotazos de nieve en la que se involucraba sin miedo y sin permiso a la gente que pasaba llevando en el rostro la se\u00f1al inequ\u00edvoca de la alegr\u00eda contagiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese era un tiempo feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cambio, ahora&#8230;&nbsp; no me r\u00edo desde hace cuatro&#8230; no&#8230; cinco o seis a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me r\u00edo desde aquella \u00faltima vez que alguien se me acerc\u00f3 sin mirarme el r\u00f3tulo que llevo en el aire que me rodea, y me habl\u00f3 como si fuera un ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tendr\u00eda&#8230; \u00bfqu\u00e9 tendr\u00eda?&#8230; \u00bfcuatro a\u00f1os?&#8230; pues no tendr\u00eda m\u00e1s.&nbsp; Yo estaba en un supermercado.&nbsp; Se me acerc\u00f3 por detr\u00e1s, tir\u00f3 del abrigo varias veces hasta que me di cuenta, y al volverme me dijo con su media lengua de trapo &#8220;se\u00f1oda, se\u00f1oda, tienes un zapato y oto zapato que es de oto color&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se march\u00f3 corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me cost\u00f3 un poco de tiempo comprender qu\u00e9 me quer\u00eda decir.&nbsp; Mir\u00e9 mis zapatos y comprob\u00e9, primero preocupada y luego entre sonoras carcajadas, que me hab\u00eda puesto dos zapatos distintos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y eso que por entonces todav\u00eda estaba bien de la cabeza, no me fallaba tanto como ahora, que muchos d\u00edas no s\u00e9 si he desayunado o no, y no s\u00e9 ni qu\u00e9 d\u00eda de la semana es.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La verdad es que tampoco me importa mucho, porque no hay una expectativa de que alg\u00fan d\u00eda vaya a ocurrir algo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo m\u00e1s importante que voy a hacer hoy es regar las plantas.&nbsp; Creo que ayer tambi\u00e9n las regu\u00e9, pero casi prefiero que les sobre y no que les falte, porque me dar\u00eda una angustia muy grande si se me secan por algo tan sencillo como es coger agua del grifo, llenar una jarra y ech\u00e1rsela a la pobre planta, que ya es desgracia tener que estar siempre dentro de un tiesto y no poder salir a viajar, que es algo que a m\u00ed siempre me ha gustado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tengo que cambiar un d\u00eda de estos la jarra, porque le he debido dar un golpe y est\u00e1 rajada, y cualquier d\u00eda al ir a cogerla se me va quedar el asa en la mano y se me va a derramar el agua y voy a ponerlo todo perdido.&nbsp; Y que no se me olvide comprar una fregona. Y papel higi\u00e9nico. Y garbanzos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un d\u00eda de estos tendr\u00e9 que salir a la calle con un poco de esp\u00edritu y arriesgarme a conocer otras calles y otro sitios que no sean la tienda y la farmacia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La pared.&nbsp; Tengo que pintar la pared de un color que no se termine nunca y que no deje que el tiempo le arrebate su color.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un color que no se muera&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfVerde?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El mundo es verde casi desde que se cre\u00f3.&nbsp; Y el verde, cuando se muere, all\u00e1 por el oto\u00f1o, se amortaja de un color muy bonito, y cuando vuelve a renacer, como ha dejado escondido en alg\u00fan lugar de su memoria el tono exacto que dise\u00f1aron sus anteriores generaciones, adquiere otra vez el mismo brillo, la misma luz, id\u00e9ntico esplendor&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bueno, a lo que iba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A veces yo tambi\u00e9n creo que estoy loca y otras veces, cuando pienso cosas como las que acabo de pensar, creo que este pensar no es de locos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y es curioso que no me importe ni una cosa ni otra.&nbsp; Es curioso que sea tan ajena al mundo, tan distante de las cosas que lo pueblan, tan exenta de ataduras, tan vac\u00eda de necesidades&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ni yo misma me conozco ni me comprendo, pero tambi\u00e9n hay una ausencia de inter\u00e9s en crear unas etiquetas pobladas de definiciones y explicaciones; me gusta el yo desnudo que se basta y no necesita a\u00f1adir adjetivos ni aclaraciones&#8230; me gusta el vac\u00edo de ser nada y nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me gusta divagar en la mente liberal que no cierra el paso a ninguna palabra en desuso: \u00e1loe o aloe, insurrecto, becerril, metacentro, preludio, bocacalle, picadillo&#8230;&nbsp; Me gusta que se relacionen y creen entre s\u00ed situaciones que s\u00f3lo se producen en la mente abierta de los poetas, como por ejemplo: el caracol ascendi\u00f3 como h\u00e1lito encrespado por el acantilado de tu desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y regocijarme en la contemplaci\u00f3n del milagro imposible que han creado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otra: la ni\u00f1a de mis ojos recoge partos peregrinos como cornejas y los ti\u00f1e y los ri\u00f1e como a murci\u00e9lagos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otra m\u00e1s: el atardecer se enoja ante la presencia competitiva de tus p\u00e1rpados cerr\u00e1ndose lentamente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y me quedo tan feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llena.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tan llena que no queda espacio para pensar en el porvenir, ni queda un m\u00ednimo sitio en el que las tribulaciones puedan anidar y procrearse, ni un diminuto resquicio por el que puedan colarse las inclemencias ordinarias que se sustentan de pre-ocupaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El aparente vac\u00edo impide a los usurpadores de serenidades que se adue\u00f1en del espacio que le corresponde a mi vida de vivir dentro m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las canciones que entono despreocupada son la risa de mi alma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El hecho de que no asista compungida al entierro de todas las horas de todos los d\u00edas, o que no quiera rellenarlas de cosas opulentas y ampulosas, no quiere decir que no sea capaz de disfrutar de su desnudez de actos importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Respiro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y mi respirar consume m\u00e1s tiempo que aire.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No puedo respirar entre desatenciones al aire que me alimenta, sino que necesito acompa\u00f1arle en su camino.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y soy aire mezclado con el aire que visita mis pulmones como voluntaria de C\u00e1ritas repartiendo alimentos a cada uno de los alv\u00e9olos y dejando una nota con la caricia del agradecimiento por su labor tan callada y tan an\u00f3nima.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y si miro a la nada, no es nada lo que veo, sino que hay un mundo pululando entre las paredes y yo, entre la casa de enfrente y yo, entre el infinito y yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo esto me hace creer que estoy loca, pero no porque soy de otra forma distinta a como son los que se autodenominan cuerdos, sino porque hay que estar loca para poder ver con ojos distintos, y hay que estar loca para poder escaparse de la reglamentaci\u00f3n vigente y de las normas llamadas normales para pasar a ser observadora descondicionada y aut\u00f3noma, exploradora activa, descubridora de mundos ocultos en este mundo de r\u00f3tulos y formulismos, y hay que estar loca para arriesgarse a vivir la vida sencillamente, evitando verse en la obligaci\u00f3n de usar todo lo que la sociedad propone.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para el cuerdo, seg\u00fan yo lo entiendo, es m\u00e1s f\u00e1cil esconderse en una pel\u00edcula o tras la esquina de un libro o dentro de un vestido de marca anunciada y requeteanunciada, antes que enfrentarse al posible vac\u00edo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfLoca?&#8230; \u00a1cu\u00e1ntas veces he o\u00eddo esa palabra en las miradas de la gente que me mira!&#8230; \u00a1cu\u00e1ntas veces habr\u00e9 sentido el pu\u00f1al de la compasi\u00f3n de los dem\u00e1s, y cu\u00e1ntas no habr\u00e9 contestado con una sonrisa o una indiferencia que confirme su presunta cordura a los dem\u00e1s!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00ed es cierto que a veces, en mi divagar peregrino, me encuentro a m\u00ed misma perdida en una estancia de paredes acolchadas que me a\u00edslan de los momentos de lucidez plena, y es en esos momentos en los que yo busco en las paredes una puerta dorada que abro con esperanza, y entro, y al otro lado encuentro un pasillo bordeado por madreselvas y culantrillos, salpicado de ceibales y plataneras, en el que viven aves multicolores, viven a cantos y a gritos musicales que adornan los o\u00eddos y engalanan el coraz\u00f3n, y sigo el sendero de la imaginaci\u00f3n hasta llegar a una gran explanada en la que conviven en armon\u00eda el payaso que no da un paso con la foca loca, y la cascada que reparte agua de caramelo fresco con el sol de dos intensidades, d\u00eda y noche, y la luz de los dos disfraces, de d\u00eda y de noche; es un sitio privilegiado en el que el aire al desplazarse crea m\u00fasica de mil tonos, algunos a\u00fan no escuchados en la Tierra, donde la calidez del clima hace que el clima parezca humano, donde hay un \u00e1rbol de dar abrazos que abre y cierra los brazos con mimo y con cari\u00f1o, y donde existe el mago de los deseos que convierte en realidad los pensamientos, y all\u00ed me quedo, dichosa, a vivir muchos ratos porque quiero pensar en mi pensamiento a veces desorientado que si Dios me ha dado esa capacidad de crear milagros en la mente, ser\u00e1 porque es bueno para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que vuelvo otra vez a sumergirme en otro viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me encuentro con una mariposa que est\u00e1 aprendiendo magia y ensaya conmigo todos sus trucos, como si fueran nuevos, y hace desaparecer un conejo dentro de un sombrero y pretende que me asombre, y me asombro a pesar de conocer el truco y saber de sobra que est\u00e1 escondido en un forro negro que hace como de doble fondo, y all\u00ed est\u00e1 el conejo, callado para no desbaratar el enga\u00f1o, callado pero sin comprender por qu\u00e9 ha de estar callado, y luego, cuando le saque del escondrijo y le encierre en la jaula de encerrar conejos para los trucos, se preguntar\u00e1 pasmado d\u00f3nde est\u00e1 la gracia y a qu\u00e9 viene que le escondan.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y me encuentro tambi\u00e9n, un poco m\u00e1s adelante, con un elefante que est\u00e1 aprendiendo alem\u00e1n, y pronuncia de una forma muy graciosa porque la trompa le hace una voz nasal, muy nasal, requetenasal, y el pastor alem\u00e1n que le est\u00e1 ense\u00f1ando se desespera en la repetici\u00f3n perfecta y afinada de tan complicado idioma; de hecho \u00e9l pronuncia sin un s\u00f3lo ladrido.&nbsp; En cambio el elefante pronuncia de una forma desafortunada que yo no puedo describir, y hay que ver c\u00f3mo insiste, con qu\u00e9 voluntad, pero es que ha conocido a una domadora alemana que le ha propuesto que se vaya con ella al Gran Circo Alem\u00e1n en gira por todo el Mundo, y no quiere perderse la oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le miro risue\u00f1a, me deshago en risas contenidas, y sigo a trav\u00e9s del pasillo engalanado por las madreselvas y los culantrillos; observo atenta el crecer acelerado y desaforado de las flores, observo el cambio incesante de colores, el tornasol imparable, y no soy capaz de decidir qu\u00e9 color es m\u00e1s bonito que otro, porque todos son m\u00e1s bonitos que los que est\u00e1n limitados por la realidad, y cuando ya los he mirado mucho rato, aunque no me canso nunca, sigo a ver cu\u00e1l es la pr\u00f3xima sorpresa que esta imaginaci\u00f3n, desenfrenada y sin l\u00edmites, tiene a bien presentarme en la imposible autenticidad de mi ficci\u00f3n, en la pantalla de mis p\u00e1rpados cerrados en cuyo interior se me proyectan las fantas\u00edas en sesiones tan continuas como yo quiera disfrutar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces aparece un hombre guapo, varonil, protot\u00edpico; me llama por mi nombre, me dice que vaya a su lado y voy, me coge por la cintura y me atrae hacia \u00e9l con una dulzura exquisita, con una presi\u00f3n leve pero firme, con el deseo exacto conque todas las mujeres queremos ser atra\u00eddas, y me besa&#8230; me dejo besar hasta que se sacia mi necesidad de besos, y entonces, cuando \u00e9l afloja la sutil presi\u00f3n, cuando creo que soy feliz y estoy bien, con la raz\u00f3n que no quiere entrar en las fantas\u00edas y me espera fuera expectante me doy cuenta de que cuando salga de aqu\u00ed, de esta irrealidad, me voy a encontrar conmigo en una soledad indeseada, en un vac\u00edo de amor, en una casa c\u00e1rcel, en una vida mediocre, y este darme cuenta me confirma otra vez que no estoy loca: lo que estoy es desamparada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto me trae a la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me gusta esta existencia en que la perfecci\u00f3n no es constante, en la que no hay una ausencia total de problemas, en la que la realidad puede ser superada por algo sin entidad: el pensamiento, algo que es nada pero supera a la creaci\u00f3n de Dios; no me gusta esta existencia vulgar, ni los gritos de los coches, ni la oscuridad del invierno, ni el olor de la mierda, ni el mal sabor de boca del despertar, ni que se agosten las flores, ni que se mueran los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me gustar\u00eda despertarme en la cama del sol, y que me abrazara enamorado; me gustar\u00eda jugar en un corro de ni\u00f1os que no crecieran nunca, me gustar\u00eda saltar en una nube y botar y rebotar hasta terminar cansada, y sentirme protegida en la seguridad inmejorable de los brazos de mi madre; me gustar\u00eda leer un libro de p\u00e1ginas en blanco y comprenderlo; me gustar\u00eda convertirme en gota de agua y explorar todos los lagos aletargados, y todos los r\u00edos del universo, y todos los mares de la vida, y todas las lluvias de la eternidad; me gustar\u00eda cerrar los ojos y descansar, mucho, para siempre&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cambio, mi premio, o mi condena, es seguir en este cuerpo de no saber qui\u00e9n soy, en esta mente que no sabe lo que es, en este mundo que no sabe a d\u00f3nde va, en esta vida que no sabe cu\u00e1ndo terminar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y yo no puedo hacer algo.&nbsp; De esto estoy segura.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00f3lo puedo estar atenta a no estrellarme mucho en los bamboleos que tiene mi biograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Soy Luc\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando comenc\u00e9 esta reflexi\u00f3n desordenada estaba sentada en el sof\u00e1 del sal\u00f3n.&nbsp; Ahora, despu\u00e9s de haber recorrido el pasillo varias veces, despu\u00e9s de haber ido a la cocina para beber varios vasos de agua, me encuentro mirando la oscuridad a trav\u00e9s de la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace poco que han empezado a nacer las luces en las casas, y las farolas han tomado vida de luz, y la luna ha abandonado el refugio en el que se esconde del sol, y el sol ha terminado su turno siempre de d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otros d\u00edas, en realidad todos los d\u00edas, miro a trav\u00e9s de esta misma ventana y asisto como si fuera la primera vez a todo este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No s\u00e9 parar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O no s\u00e9 empezar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O no s\u00e9 romper el ciclo de la rutina.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me mantengo encerrada en esta jaula de ladrillo y cristal, en esta mentira que me asila, oscilando entre las veces en que hay alguien dentro de m\u00ed que me supera, alguien a quien podr\u00edamos acusar de cuerdo, y las veces en que no me reconozco; divago a merced de un piloto autom\u00e1tico que quiz\u00e1s se llame \u00c1ngel de la Guarda, y entonces me pierdo de m\u00ed misma, no s\u00e9 d\u00f3nde he estado ni qu\u00e9 he hecho, me asusto ante mi p\u00e9rdida no denunciada, no s\u00e9 d\u00f3nde me he fugado, a qu\u00e9 mundo, ni s\u00e9 si he comido durante mi ausencia, ni s\u00e9 cu\u00e1ntos d\u00edas han pasado, hasta que el calendario que se mantiene inm\u00f3vil mientras los d\u00edas s\u00ed pasan me informa de que no es el mismo d\u00eda que la \u00faltima vez que le pregunt\u00e9, y entonces s\u00ed que me alarmo, ahora menos que al principio, pero sigo inquieta porque quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda no vuelva del lugar de mis fugas inconscientes, y el vac\u00edo de mi mente no consiga volver a enganchar con la cuerda buena de la lucidez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Algunos d\u00edas salgo al balc\u00f3n y miro hacia la calle, pero no veo.&nbsp; Es curioso.&nbsp; Y extra\u00f1o.&nbsp; S\u00e9 que el resto de la gente del resto del mundo siguen estando ah\u00ed abajo, y siguen progresando, pero yo no les veo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es curioso que todo termine ante mis narices; a veces me pregunto porqu\u00e9 a m\u00ed no me es permitido vivir como el resto de los mortales, viendo todo lo lejos que quiera ver, relacion\u00e1ndome en una conversaci\u00f3n in\u00fatil, en una charla absolutamente intranscendental, magnificando la solemne tonter\u00eda del \u00faltimo cap\u00edtulo de la \u00faltima telenovela si es que aun existen.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No comprendo, nunca, el desequilibrio de mi mente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No s\u00e9 qu\u00e9 gobierno en crisis me gobierna.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No tengo el talento que se d\u00e9 cuenta, con una claridad que despu\u00e9s me lo pueda explicar a m\u00ed, porqu\u00e9 a veces la cordura se instala, acampa con visos de permanencia, me permite disfrutar de la claridad de la conciencia, y un rato despu\u00e9s desaparece llev\u00e1ndose hasta el \u00faltimo rastro y todas las huellas, dej\u00e1ndome al desamparo de mi cortedad de luces, sin saber qu\u00e9 hacer, ni a qu\u00e9 negociador recurrir para recomprarle mi cabeza de pensar y mi cerebro de recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Casi nunca me quedan recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las miles de veces que he estado perdida en los vac\u00edos de mi mente estuve absolutamente convencida de ser una planta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Invoco mi propia imagen de aquel momento y se presenta al llamamiento una mujer enjuta, seria y seca, con una vestimenta abigarrada desconcertante, y los ojos sin miradas extraviados en sus propias cuencas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una mujer g\u00e9lida intocada por el paso del tiempo, inm\u00f3vil en su figura como en un hechizo de bruja despechada; una mujer de rictus severo, desatenta, imp\u00e1vida; una mujer que no respira con respiraci\u00f3n de mujer, ni mira con ojos de mujer, sino que suplanta a una planta y se metamorfosea interiormente hasta que su sangre se convierte en savia, sus pulmones&nbsp; hacen el proceso de la clorofila, y la piel se vuelve verde.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Supongo que mis necesidades fisiol\u00f3gicas ni se manifiestan, ante la seguridad de no ser atendidas, pues soy planta que carece de excrementos; la sed la siento en las ra\u00edces, y no hago otra cosa m\u00e1s que adornar el sal\u00f3n desangelado, prestando las hojas de mi cuerpo por un momento al insecto volador que llega fatigado, dejando sin protestar que me coman todos los bichos que quieran hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfY d\u00f3nde estoy yo mientras la otra yo, o una de las otras yo, es una planta?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfD\u00f3nde se esconde mi juicio?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfD\u00f3nde hallo ahora las respuestas a los d\u00f3ndes desconcertados que nacen m\u00e1s r\u00e1pidos de lo que pudiera relatarlos?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este es mi castigo:&nbsp; me doy cuenta ahora de que no me doy cuenta entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta es mi condena:&nbsp; habito en un cuerpo administrado por una mente de demostrada dudosa formalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se me escapa: me escapo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando bajo un poco la guardia, y la atenci\u00f3n se diversifica y pretende ocupar dos espacios, se queda en el otro y pierde el mando de la plaza principal; se queda a extraviarse en el sitio donde el tiempo no entra ni manda; se queda hasta que nadie o alguien me rescata.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otra vez, recuerdo que estuve durante un per\u00edodo que no puedo calcular, con la certeza indestructible de que ten\u00eda que vigilar que no se escapara la puerta del sal\u00f3n, y all\u00ed estuve con los ojos abiertos por la desesperaci\u00f3n de no quedarme dormida no fuera a ser que ese preciso momento lo aprovechara la puerta para emprender la fuga a otro marco desocupado; fue la sed quien se encarg\u00f3 de llevarme casi a rastras hasta el grifo de mi salvaci\u00f3n, y con el miedo de no encontrar la puerta cuando regresara, pero empujada por el instinto de conservaci\u00f3n que casi siempre me rescata en el pen\u00faltimo momento, beb\u00ed con desesperaci\u00f3n, bebiendo y march\u00e1ndome al mismo tiempo, pero march\u00e1ndome sin moverme del sitio porque la sed aun se entreten\u00eda en actualizar su deseo y su necesidad, y por m\u00e1s que mis piernas ansiaban la libertad del suelo de la cocina para emprender el regreso al sal\u00f3n, otra fuerza que no estaba en mi voluntad suplantada me reten\u00eda cerca del grifo del agua milagrosa que se convert\u00eda en raz\u00f3n a medida que saltaba como en cascada por la garganta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfCu\u00e1nto tiempo permanec\u00ed en la in\u00fatil vigilancia de la puerta?&#8230; nunca lo sabr\u00e9.&nbsp; Nunca sabr\u00e9 la medida de los tiempos perdidos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que he llegado a aceptar mi doble o mis m\u00faltiples vidas: las vidas que vive mi cuerpo al margen de m\u00ed, sin mi consentimiento.&nbsp; Y nunca sabr\u00e9 a qui\u00e9n se lo alquilo sin mi consentimiento.&nbsp; Y jam\u00e1s sabr\u00e9 qui\u00e9n consume el tiempo de mi vida sin mi consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me limito, porque no me queda m\u00e1s remedio, a estar hoy, este d\u00eda de mis cavilaciones, consciente, l\u00facida, llena de palabras e ideas, casi segura, pero temiendo el inevitable momento en que se me ir\u00e1 la cordura al reino de la nada o del no saber.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces vagar\u00e9 en peregrinaci\u00f3n indolente por el espacio deshabitado de las almas en pena, all\u00ed apacentar\u00e1 mi esp\u00edritu en la espera del despertador de la conciencia, y no sabr\u00e9 nada de m\u00ed hasta que mi \u00e1nima y mi \u00e1nimo se animen a volver y retomen el camino de regreso a este cuerpo en el que habitan cuando quieren, que me tratan como a una patrona de pensi\u00f3n, y s\u00f3lo vienen cuando es de su inter\u00e9s, y cuando no quieren porque les interesa m\u00e1s su divagar incontrolado y no quieren estar todo el tiempo atentos a cuidarme, se marchan como malas madres y me dejan abandonada en un cero desocupado, y no hay dolor m\u00e1s afligido que el m\u00edo, ya que no hay un guardia de guardia ni un vigilante que tome el mando durante la ausencia de mi ausencia, y no me siento mal porque no me siento, pero si me sintiera estar\u00eda mal, que no es plan dejarme ah\u00ed te pudras mientras la raz\u00f3n se marcha con la sinraz\u00f3n y yo me quedo a la deriva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios m\u00edo, cu\u00e1ntas cosas he dicho, y eso que no me quiero lamentar, porque s\u00e9 que no hay buz\u00f3n de quejas que admita mi reclamaci\u00f3n tan repetida, pero es que de alguna manera tengo que manifestar mi rabia mil veces duplicada, y de alg\u00fan modo tengo que decir que no me sienta bien el juego que alguien se trae conmigo, ni este tejemaneje sin explicaciones, que ya est\u00e1 bien de no recibir una atenci\u00f3n y de no ser informada personalmente por el responsable de programaci\u00f3n de las cosas que han de suceder.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Heme aqu\u00ed, despotricando contra nadie con toda la ley y la raz\u00f3n de mi parte, pero sin un receptor humano y consecuente que me exponga y me esclarezca, sin una voz de palabras comprensibles que me justifique, sin un comunicado oficial, sin un bando o un preg\u00f3n, sin una explicaci\u00f3n coherente que me trate con dignidad de humana y no juegue conmigo a ocultarme el entendimiento unas veces y a ser portadora de sentido com\u00fan otras veces, que ya estoy harta de tener que buscar aclaraciones por todos los sitios sin encontrar otra cosa que no sean dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Prefiero el vuelo despreocupado por el pa\u00eds de los ensue\u00f1os, y yacer en un lecho de primaveras, como aquella vez que me transport\u00e9 con mi imaginaci\u00f3n viajera a una cama de flores que iban naciendo constantemente, y sent\u00eda una conciencia infinita de no ser yo ni ser nadie pero sin que ello me importara, porque en aquella grata ocasi\u00f3n no hab\u00eda en m\u00ed necesidad de otra cosa m\u00e1s all\u00e1 del placer inmediato, y sin turno para las preguntas, todo instante estaba dedicado a sentir: amor, paz, independencia, despreocupaci\u00f3n, la ni\u00f1ez, el cuidado de Dios, un clima tibio que me invitaba a desnudarme, la comprensi\u00f3n que no necesita nada, la luz&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y yo, revolc\u00e1ndome en el lecho de flores, acariciada, acogida, deseada, amada, llena y vac\u00eda al mismo tiempo, \u00e1gil, perezosa, serena, otra flor m\u00e1s en la maternidad del lecho&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando empezaron a aparecer los \u00e1ngeles de los cuidados ya no eran necesarios, pues me encontraba bien donde y como estaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dejaron su protagonismo innecesario al cine del pasado y fueron desfilando por la pantalla imaginaria mis momentos mejor guardados, los m\u00e1s queridos, los de la infancia que compart\u00ed con mi madre, la de los ojos tiernos y los abrazos dulces, y me sent\u00ed acunada por un amor que nac\u00eda incesantemente de esa creadora de cari\u00f1os interminables, y sent\u00ed por todo el cuerpo las caricias olvidadas, las miradas protectoras, el amor desproporcionado a cambio del nulo amor que yo sab\u00eda entregarle por entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1C\u00f3mo son las madres!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienen el verbo pedir olvidado, y en cambio la generosidad muy usada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y dan&#8230;&nbsp; \u00a1cu\u00e1nto dan!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi madre pod\u00eda estar con los brazos dormidos de tenerme en brazos dormida, y nunca un lamento, ni siquiera una queja; ninguna vez dec\u00eda nada que fuera una protesta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ten\u00eda una sonrisa perenne en los labios que no desaparec\u00eda por ning\u00fan motivo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era muy humana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bastante sufrida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De una aceptaci\u00f3n ilimitada, de una generosidad incondicional, de un cari\u00f1o espl\u00e9ndido que no entend\u00eda de resentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi madre&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya no puedo llorar, hace a\u00f1os que se me ha hecho el coraz\u00f3n de piedra y las l\u00e1grimas de secano; unas veces es bueno porque me permiten seguir adelante sin deshacerme, pero otras veces echo en falta la posibilidad de desmoronarme en un lloro humano, en un llanto femenino o en un lloriqueo infantil, y no puedo, y bien que me pesa no poder.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ni siquiera imagin\u00e1ndome situaciones dram\u00e1ticas o recordando cosas tristes consigo arrancarme unas gotas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace unos d\u00edas resucit\u00e9 fragmentos lejanos, de cuando me licenci\u00e9 con las mejores notas y parec\u00eda que el futuro me ten\u00eda reservado lo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces viv\u00edan mis padres, y ten\u00eda un novio enamorado de m\u00ed que me ofrec\u00eda un futuro que mejoraba la oferta de mi propio futuro.&nbsp; Todo estaba de acuerdo para que yo fuera feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nadie cont\u00f3 con esta cosa que tengo en la cabeza, entonces insospechada, que no me deja emprender una vida normal.&nbsp; No puedo&nbsp;tener un trabajo porque nunca s\u00e9 cu\u00e1ndo me voy a poner mal, y s\u00e9 que faltar\u00e9 muchos d\u00edas, y si voy no estar\u00e9 segura de hacerlo bien.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y si pienso en tener otro novio o en casarme, que todav\u00eda estoy en edad, me doy cuenta de que no habr\u00e1 quien sea capaz de aguantar este desbarajuste m\u00edo; no hay Santo Job que me aguante, ni enamorado que pueda enfrentarse a la grillera de mi cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que me espera un porvenir de vieja ida, y espero no estar como a veces me imagino, vestida con las mismas ropas que llevo ahora y pintarrajeada como un payaso; no quisiera quedar anclada en este presente que constantemente se convierte en pasado; no quisiera ser un vegetal de dos patas, ni un esp\u00edritu que come, ni una sombra que se hace mil pasillos diarios, ida y vuelta, discutiendo con las paredes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No quiero.<\/p>\n\n\n\n<p>P.D.-\u00a0 Hoy, en este d\u00eda de claridad especial, le pido a Dios que me reserve muchos instantes como este, de relativa cordura; que me permita seguir divagando por la vida de mi vida en la imaginaci\u00f3n, que no me ataque ninguna enfermedad grave, que yo siga\u00a0teniendo amor por m\u00ed y comprensi\u00f3n, que me reserve un sitio en el Cielo donde van las almas puras como la m\u00eda, y que por lo menos all\u00ed s\u00ed pueda ser normal. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy Luc\u00eda. 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