{"id":2467,"date":"2021-09-17T12:39:50","date_gmt":"2021-09-17T12:39:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2467"},"modified":"2021-09-17T12:39:50","modified_gmt":"2021-09-17T12:39:50","slug":"noche-en-vela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/noche-en-vela\/","title":{"rendered":"Noche en vela"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201c<em>La vida es ingrata y casi nunca est\u00e1 a favor de uno\u201d<\/em>, pens\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volvi\u00f3 a mirarla, destapada, desnuda, aquella piel casi reci\u00e9n estrenada, el cabello bullicioso, los ojos descansando tras los p\u00e1rpados, y la boca insinuando un beso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En paz.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dormida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y \u00e9l, despierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Despierto por su alarmada conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esclavo de los reproches y vocero de todos los lamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca pens\u00f3 que se atreviera a acosar y conquistar a una joven, como hab\u00eda hecho, y menos a\u00fan pens\u00f3 que podr\u00eda tener \u00e9xito.&nbsp;<em>La semana que viene cumplo diecinueve<\/em>, le hab\u00eda jurado. Fue tan rotunda que no lo dud\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan no se terminaba de creer que ella se hubiera dejado seducir, o sea, que ella le hubiera seducido, que sedujera a su ego haci\u00e9ndole creer lo que \u00e9l quer\u00eda creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca pens\u00f3 que suceder\u00eda, pero hab\u00eda sucedido, y estaba a su lado, rendida tras escuchar el mon\u00f3logo intenso, reiterante, de un arrepentido que le hab\u00eda confesado que sigui\u00f3 lo que pensaba que era un juego cuando ella acept\u00f3 irse a la cama con \u00e9l, y que se quit\u00f3 una prenda cada vez que ella se quitaba otra en la seguridad de que en cualquier momento ella parar\u00eda y se echar\u00eda a re\u00edr, pero se deshizo con naturalidad del sujetador, como lo har\u00eda cada noche al desnudarse en la casa de sus padres, y despu\u00e9s, aderez\u00e1ndolo con una pizca de picard\u00eda, arrastr\u00f3 el tanga a lo largo de sus piernas perfectas hasta que lleg\u00f3 al suelo, y entonces se qued\u00f3 desnuda frente a \u00e9l, sin esconderse tras un pudor, sin silenciar la hinchaz\u00f3n de sus pezones, sin cubrir el vello tierno que florec\u00eda en el pubis, sin tratar de negar la rotundidad escultural de su cuerpo, y fue ella la que desarrop\u00f3 la cama, entr\u00f3 r\u00e1pidamente, s\u00f3lo para no coger fr\u00edo, y le pidi\u00f3 que apartara las manos que intentaban esconder lo que antes o despu\u00e9s tendr\u00eda que ense\u00f1ar, pero no lo consigui\u00f3: \u00e9l se meti\u00f3 en la cama sin separar las manos carceleras; ella le tap\u00f3, y le sonri\u00f3 con boca de virgen experta o de puta inocente; \u00e9l no paraba de reprocharse que hubieran llegado a ese extremo, pero ella le orden\u00f3 que cesara la verborrea excesiva y que no le diera m\u00e1s vueltas, que estaba all\u00ed por su propia voluntad, y que cuidara que no se le escaparan las fuerzas por la boca, que las iba a necesitar para otra cosa, y cuando dijo&nbsp;<em>otra cosa<\/em>, le produjo un sonrojo delatador y entonces apret\u00f3 las manos a\u00fan con m\u00e1s fuerza, para que no quedara escapatoria posible. Desobedeciendo la orden repiti\u00f3 que a sus sesenta y dos a\u00f1os no estaba en condiciones de hacer lo que le ped\u00eda, y hurgando entre las excusas que pudieran salvarle no encontr\u00f3 mas que la muy manida de que podr\u00eda ser su nieta y no quer\u00eda cargar para el resto de su vida con una conciencia inquisitorial que se lo recordara continuamente, como un eco machac\u00f3n,&nbsp;<em>as\u00ed que mejor nos vestimos y te llevo a un sitio que conozco donde ponen el mejor chocolate con churros del mundo,<\/em>&nbsp;pero ella no cedi\u00f3 en su insistencia y no encontr\u00f3 otro m\u00e9todo para acallar su voz que el de sellarle la boca con un beso; cuando \u00e9l sinti\u00f3 la lengua serpentear en su boca con soltura, hizo un \u00faltimo esfuerzo para aplacar su conciencia, pero una erecci\u00f3n impensable se manifest\u00f3 en ese momento, puso una mordaza a la cabeza, y tom\u00f3 el gobierno de una lujuria olvidada que le llev\u00f3 sin titubeos por los caminos del sexo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l fue el primer sorprendido por el \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando acabaron, ella le dio las gracias, y un minuto despu\u00e9s se qued\u00f3 dormida, como segu\u00eda desde entonces, en un leve suspiro, liberando el aire en silencio y recogi\u00e9ndolo de puntillas, con una clara sonrisa en sus ojos durmientes, ajena al enredo en que \u00e9l naufragaba v\u00edctima de s\u00ed mismo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La vida es ingrata y casi nunca est\u00e1 a favor de uno\u201d<\/em>, volvi\u00f3 a pensar, pero esta vez a\u00f1adi\u00f3 algo m\u00e1s: \u201c<em>Si no da, porque no da, y si da, porque da\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Le parec\u00eda una mentira reiterativa que aquella jovencita estuviera all\u00ed cada vez que \u00e9l la buscaba con la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>No pudo evitar que uno de sus dedos quisiera aventurarse por aquellos contornos redondeados y que se deslizara por aquella piel de reci\u00e9n nacido. Al mismo tiempo se pas\u00f3 la otra mano por distintas partes de su cuerpo y en todos los casos sali\u00f3 perdiendo con la comparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La yema de su dedo le hablaba de la exploraci\u00f3n con adjetivos perturbadores. Hab\u00edan pasado m\u00e1s de veinte a\u00f1os desde la \u00faltima vez que hizo esto mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no recordaba c\u00f3mo era eso de resbalar por la piel sin encontrar el obst\u00e1culo de un surco reseco y profundo, que son las cicatrices de haber vivido la vida, o un grano grosero, o una arruga entrada en a\u00f1os&#8230; aquel viaje le produjo una l\u00e1grima y un pensamiento: \u201c<em>cre\u00ed que morir\u00eda sin volver a repetirlo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se estanc\u00f3 en la l\u00e1grima.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 que se la ten\u00eda que agradecer a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 que esa l\u00e1grima era la palabra m\u00e1s precisa, la frase m\u00e1s humana, el discurso m\u00e1s sentido. Y pens\u00f3 que no ten\u00eda que pensar, que solamente deb\u00eda dejarse embriagar por ese v\u00e9rtigo de las emociones, por la l\u00e1grima tan locuaz y tan concisa haci\u00e9ndole sentir la vida que a\u00fan quedaba dentro de s\u00ed, dejarse embargar por un mundo de escalofr\u00edos como terremotos naciendo del coraz\u00f3n, dejar que la sangre insistiera en reventar las venas, que los ojos temblaran, que la voz callara, y no perderse en razonamientos en el momento hist\u00f3rico en que su dedo osado le hablaba de otro cuerpo, de aquel \u00e1ngel corp\u00f3reo, dormida como si el mundo de los despiertos no le importara, dormida con la intensidad de hacer lo m\u00e1s importante en ese momento, mientras \u00e9l se mor\u00eda de dudas y pudores, de felicidad y miedos, porque quer\u00eda contestar a la pregunta de qu\u00e9 pasar\u00eda ma\u00f1ana y no lo sab\u00eda, aunque ma\u00f1ana no llegar\u00eda hasta ma\u00f1ana, y ahora era ahora, el momento en que ella se giraba hacia \u00e9l inconscientemente, se abrigaba simb\u00f3licamente con uno de sus brazos, abr\u00eda los ojos para verle sin verle, y por entre la sonrisa le dijo algo ininteligible pero bueno; era algo halagador para \u00e9l: un balbuceo incoherente dicho entre sue\u00f1o y sue\u00f1o, con sonrisa. Era la sonrisa la que le aclaraba todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a pensar en lo que sent\u00eda por aquella sonrisa en vez de sentir aquella sonrisa, pero se dio cuenta a tiempo y se prepar\u00f3 para otra convulsi\u00f3n que le llegar\u00eda en cualquier momento; con el dorso de la mano despej\u00f3 el camino por si alguna otra l\u00e1grima quisiera manifestarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Esper\u00f3 ilusionado el efecto de aquella sonrisa leve, escuch\u00f3 de nuevo el eco del balbuceo, y un instante despu\u00e9s dos l\u00e1grimas se le asomaron por el marco de los ojos con la intenci\u00f3n declarada de deslizarse por el precipicio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>La vida es ingrata y casi nunca est\u00e1 a favor de uno\u201d<\/em>, record\u00f3 lo que hab\u00eda pensado antes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>La vida siempre guarda un regalo, aunque a veces le cuesta darlo<\/em>\u201d \u2013a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se tendi\u00f3 a su lado y se arrim\u00f3 todo lo que pudo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella busc\u00f3 el embozo de la s\u00e1bana; con un cuidado maternal le cubri\u00f3, y se abraz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l comenz\u00f3 a cuchichear una oraci\u00f3n, pero antes de llegar al\u00a0<em>am\u00e9n<\/em>\u00a0se qued\u00f3 dormido. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201cLa vida es ingrata y casi nunca est\u00e1 a favor de uno\u201d, pens\u00f3. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volvi\u00f3 a mirarla, destapada, desnuda, aquella piel casi reci\u00e9n estrenada, el cabello bullicioso, los ojos descansando tras los p\u00e1rpados, y la boca insinuando un beso. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En paz. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dormida. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y \u00e9l, despierto. 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