{"id":2431,"date":"2021-09-17T12:30:34","date_gmt":"2021-09-17T12:30:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2431"},"modified":"2025-12-14T12:30:10","modified_gmt":"2025-12-14T12:30:10","slug":"la-hija-distinta-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/la-hija-distinta-de-dios\/","title":{"rendered":"La hija distinta de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Cuando Dios termin\u00f3 de crearla en su imaginaci\u00f3n, con todo su esmero y paciencia, intuy\u00f3 que hab\u00eda algo que no estaba bien.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No sab\u00eda qu\u00e9 era.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Aparentemente ten\u00eda todas sus piezas, funcionaba el coraz\u00f3n, las piernas se mov\u00edan y los brazos superaron los controles de calidad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Sin embargo, su intuici\u00f3n de artesano le dejaba una inquietud que percib\u00eda en el aire.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 era?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Reflexion\u00f3, pero la l\u00f3gica no le ayudaba.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La observ\u00f3 sin prisas, pero segu\u00eda desconcertado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En vista de que la respuesta a su inquietud&nbsp;estaba ausente, y convencido de que m\u00e1s tiempo de mirar sin ver no le iba a dar la soluci\u00f3n, la envi\u00f3 a la Tierra.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus padres la hab\u00edan esperado durante varios a\u00f1os y nueve meses m\u00e1s, y cuando se asom\u00f3 a la vida \u00e9sta la esperaba con todo a su favor.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hab\u00edan acumulado tanto amor en la espera&#8230; ten\u00edan preparados millones de besos que ahora, poco a poco, le iban a entregar.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Atesoraron para ella sonrisas de adoraci\u00f3n, caricias de ternura, suspiros de agradecimiento, miradas de cari\u00f1o, cuidados exquisitos, y le hab\u00edan preparado, como un ajuar, un futuro lleno de dicha.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue imaginada hasta la saciedad cada d\u00eda, mientras a\u00fan estaba en el vientre, y hab\u00edan sido redise\u00f1ados los bocetos tambi\u00e9n cada d\u00eda: los ojos, que todav\u00eda estaban encerrados tras los p\u00e1rpados; la boca, sin terminar de definir; el cuerpo, a\u00fan casi sin cuerpo&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las ansias de verla nacida, la avidez de llenarse de ella, el anhelo de descubrirla, eran tan poderosos que ambos atosigaban al tiempo para que acelerase el momento de romper el dique que la conten\u00eda, y rogaban al dios de la urgencia una demostraci\u00f3n de su capacidad de convertir un mes en un d\u00eda, para acelerar el instante de coger en brazos a la autora de sus sue\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nadie contest\u00f3 a su ansiedad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tuvieron que esperar pacientemente hasta que un d\u00eda,&nbsp; pregoneros del parto que se avecinaba, llegaron unos dolores para anunciar que ya era el momento.&nbsp; En contra de su intenci\u00f3n de asustar, los dolores fueron tan bien recibidos que se marcharon urgentemente y su lugar lo ocup\u00f3 la aceptaci\u00f3n del peque\u00f1o padecimiento a cambio de la gran satisfacci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un milagro convirti\u00f3 en dos a lo que hab\u00eda sido una hasta entonces.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La separaci\u00f3n del cord\u00f3n marc\u00f3 el instante de su nacimiento.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:0px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Y empez\u00f3 a vivir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Una noche de tormenta, de truenos y rayos incontables, Dios se despert\u00f3 al mismo tiempo que la respuesta: ella era distinta.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Y entonces,preocupado, se dio cuenta de que no iba a encontrar su lugar en este planeta.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Dios tuvo que crear un mundo, dentro de este mundo, para ella.&nbsp; Y otro cielo, para que volaran los p\u00e1jaros de su falta de libertad.&nbsp; Y un mar en el que navegaran tranquilamente sus pensamientos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El d\u00eda que sus padres tuvieron confirmaci\u00f3n de la sospecha que les atormentaba, porque una voz con autoridad doctoral dijo que la ni\u00f1a \u201cno ser\u00eda como las otras ni\u00f1as\u201d, un abismo profundo se abri\u00f3 entre ellos y el porvenir.&nbsp; Los planes se fueron destruyendo a s\u00ed mismos, todos los proyectos se esfumaron de golpe, los prop\u00f3sitos cancelaron sus promesas y los sue\u00f1os fueron despert\u00e1ndose de su sue\u00f1o, tomaron conciencia de la realidad y supieron el sentido de la palabra imposible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las palabras del doctor eran la sentencia que parec\u00eda poner un triste inicio en el resto de sus vidas.&nbsp; Ellos creyeron entonces que no podr\u00edan mostrar su hija con orgullo al resto del mundo y que el desconsuelo ocupar\u00eda todo el futuro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella no se preocup\u00f3 porque no sab\u00eda preocuparse, y no sinti\u00f3 pena porque no encontr\u00f3 motivo por el que sentirla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El universo de sus padres y el de ella, en aquel entonces, estaban totalmente separados.&nbsp;Ella atravesaba las l\u00edneas divisorias que ellos marcaban sin querer. Se re\u00eda de su situaci\u00f3n porque no entend\u00eda los razonamientos inventados por la l\u00f3gica. Revoloteaba sin rozar la mentira de los cuerdos, sin comprender el pesar desesperado de sus padres, sin creer en la necesidad de sufrir y dolerse porque su mente anduviera por otro lado. Ella ve\u00eda m\u00e1s lejos que el desasosiego inmediato, m\u00e1s profundo que el mar de los llantos, m\u00e1s claro que el reproche cotidiano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus padres se culpabilizaban y se preguntaban d\u00f3nde hab\u00edan fallado.&nbsp; Gastaban en reproches y en llanto la energ\u00eda que pod\u00eda servir para transmitir alegr\u00eda, comprensi\u00f3n, y esperanza.&nbsp; Destruyeron el optimismo y la rodearon de nubarrones de desgracia y de pena.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella, en su creaci\u00f3n, disfrutaba de una manera espont\u00e1nea.&nbsp; A falta de los miedos y las tragedias que usaban los dem\u00e1s, su mundo interior s\u00f3lo sal\u00eda de su Para\u00edso para comer, cuando la ba\u00f1aban&#8230; o sea, s\u00f3lo cuando le romp\u00edan la unidad para dividirla en ella y su cuerpo se separaba un poco de la intensidad profunda con que viv\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era capaz de atrapar entre las manos la felicidad que vive en el aire y sin mover el cuerpo era capaz de perseguir a los p\u00e1jaros, al viento, o a la m\u00fasica que se fugaba de los altavoces.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando cumpli\u00f3 nueve a\u00f1os a\u00fan era un alma sin conciencia del cuerpo que le limitaba algunos movimientos y le manten\u00eda virgen la mente de inquietarse y desesperarse.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fantas\u00eda de ella nunca se hab\u00eda tropezado con la realidad y campaba amplia y segura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si entonces se hubieran ca\u00eddo los velos de la irrealidad y alguien le hubiera marcado la l\u00ednea que s\u00f3lo los cuerdos dicen que existe, quiz\u00e1s hubieran conseguido hacerla m\u00e1s juiciosa, pero&#8230; \u00bfde qu\u00e9 hubiera servido?&nbsp; Su vida no ten\u00eda m\u00e1s frontera que el momento en que se dorm\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No viv\u00eda dentro de un cerco que limitaba al norte con la represi\u00f3n, al sur con la tormenta mental, al este con los miedos al futuro y al pasado, y al oeste con la muerte cotidiana de deseos y posibilidades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No.&nbsp; Viv\u00eda dentro de s\u00ed y atenta a cada momento, s\u00f3lo atenta a cada momento dentro de s\u00ed, sin distracciones, sin obsesiones, sin dramatismos, sin tempestades en la urgencia, sin plazos aplazados, sin espera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Viv\u00eda como el p\u00e1jaro, que s\u00f3lo sabe ser libre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Viv\u00eda como la flor, desatenta a sus efectos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Viv\u00eda como la mariposa, sin miedo a la muerte temprana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En ese mundo tan personal e intransferible transcurri\u00f3 ajena a los d\u00edas y a la gente que le ten\u00eda pena.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Dios, cada despertar preguntaba por ella.&nbsp; Fue siguiendo todo el proceso, consciente de la peculiaridad del universo de ella, consciente de su unicidad entre la multitud.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ellos, casi sin darse cuenta, fueron aprendiendo a quererla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La \u00fanica moneda que ten\u00eda para pagar a sus padres el amor y la pasi\u00f3n era una sonrisa.&nbsp; Si no hubiera tenido la belleza de la inocencia, tal vez esa mueca hubiera sido desagradable, pero hab\u00eda tanto agradecimiento en esa exhibici\u00f3n de dientes un poco desordenados, hab\u00eda tanta ternura en ese gesto, hab\u00eda tanta aceptaci\u00f3n en esa sonrisa, que a su madre le florec\u00edan las l\u00e1grimas al verla, y no por l\u00e1stima sino por amor.&nbsp; Las l\u00e1grimas hab\u00edan dejado de ser gotas lluviosas de aguaceros de incomprensi\u00f3n para ser expresi\u00f3n de ojos sencillos que lloran como r\u00eden.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Dios nunca supo qu\u00e9 ten\u00eda que hacer.&nbsp; No sab\u00eda c\u00f3mo pedir perd\u00f3n, a qui\u00e9n dar explicaciones.&nbsp; No pod\u00eda expresar su sentimiento apenado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un d\u00eda dej\u00f3 de tener diecisiete a\u00f1os y comenz\u00f3 los que ven\u00edan a continuaci\u00f3n.&nbsp; Segu\u00eda pasando m\u00e1s tiempo sentada en la silla que tropezando por su andar desordenado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los mon\u00f3logos que sus padres le dirig\u00edan, en los que le agradec\u00edan que hubiera nacido as\u00ed, precisamente as\u00ed, y en los que le transmit\u00edan cu\u00e1nto hab\u00edan aprendido de ella, cu\u00e1nto hab\u00eda crecido el amor hacia ella y hacia todo, cu\u00e1nto se hab\u00eda ampliado el campo de su visi\u00f3n, como si los ojos se les hubieran hecho m\u00e1s grandes, y cu\u00e1nto ten\u00edan que agradecer a ella y a Dios, aparentemente eran soliloquios a los que ella acud\u00eda como invitada ausente, pero su coraz\u00f3n se impregnaba de sentimientos tiernos, dulces, c\u00e1lidos; su coraz\u00f3n se reblandec\u00eda con esas sonrisas de adoraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El coraz\u00f3n de recibir afecto se llenaba hasta rebosar.&nbsp; Atesoraba cada instante, cada gesto, el vuelo de las manos de su madre cuando le contaba algo, el gui\u00f1o c\u00f3mplice que le enviaba cada vez que pasaba a su lado, las miradas de t\u00edmido enamorado de su padre, y el calor que sent\u00edan sus manos entre las de \u00e9l.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A veces, sin escucharse, le dec\u00eda a Dios que no le importar\u00eda si tuviera que morir en ese momento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era tanto el cari\u00f1o recibido que ya no le cab\u00eda m\u00e1s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y entonces fue cuando estren\u00f3 sus lagrimales.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como el m\u00e1s sabio alquimista, sus ojos fueron convirtiendo la felicidad en gotas saladas, y las fueron empujando entre fiestas hacia el tobog\u00e1n de sus mejillas, y las dieron su benepl\u00e1cito para que bajaran hasta el suelo en un vuelo que fue capaz de conocer la libertad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La comprensi\u00f3n de su estado especial, haber podido sentirlo desde la sabidur\u00eda que aniquila cualquier duda, descifrar la raz\u00f3n de su existencia y ver que su aparente inutilidad hab\u00eda sido \u00fatil para sus padres, la compens\u00f3 por todo cuanto no hab\u00eda conocido y no hab\u00eda experimentado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Saci\u00f3 la necesidad de encontrar el sentido de su vida, se llenaron los vac\u00edos de la incertidumbre, sinti\u00f3 la plenitud que est\u00e1 por encima de todas las dem\u00e1s plenitudes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sinti\u00f3 la hija distinta de Dios y su alma se aquiet\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Dios se hab\u00eda pasado a\u00f1os d\u00e1ndole vueltas y m\u00e1s vueltas a su preocupaci\u00f3n.&nbsp; Decidi\u00f3 que era mejor bajar y personarse ante ella.&nbsp; Contarle c\u00f3mo sucedi\u00f3 y lo tarde que era cuando se dio cuenta.&nbsp; Transmitirle su pesar, disculparse por la vivencia que ella estaba pasando.&nbsp; Hablarle de su Amor tan divino y tan humano.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La noche que se present\u00f3 ante ella, la despert\u00f3 y estuvieron comunic\u00e1ndose en el idioma de los sentimientos.&nbsp; No dejaron que ninguna palabra rompiera el di\u00e1logo de sus miradas tan habladoras.&nbsp; No permitieron ni al aire, que todo lo llena, que se interpusiera entre ellos.&nbsp; No se insinuaron quejas, no se entristeci\u00f3 ninguna sonrisa y el vocabulario se limit\u00f3 a la palabra amor y sus sin\u00f3nimos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Surgi\u00f3 una veneraci\u00f3n correspondida, y hubo tal deseo de no separarse, que Dios se lo propuso y ella acept\u00f3 acompa\u00f1arle al Cielo.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Dios termin\u00f3 de crearla en su imaginaci\u00f3n, con todo su esmero y paciencia, intuy\u00f3 que hab\u00eda algo que no estaba bien. 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