{"id":2421,"date":"2021-09-17T12:28:21","date_gmt":"2021-09-17T12:28:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2421"},"modified":"2021-09-17T12:28:21","modified_gmt":"2021-09-17T12:28:21","slug":"inconsciente-energumeno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/inconsciente-energumeno\/","title":{"rendered":"Inconsciente energ\u00fameno"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;Decidi\u00f3 que no seguir\u00eda martiriz\u00e1ndose con esa tristeza que se le hab\u00eda instalado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Negoci\u00f3 con su alma torturada otro presente nuevo, m\u00e1s descondicionado, casi virgen, y se plant\u00f3 en la boca una sonrisa de las que no usaba desde hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con ella puesta, forzando el cierre de la dentadura y la apertura de los labios, como si estuviese averiguando la limpieza de sus dientes, se mir\u00f3 en el espejo que hasta ese d\u00eda s\u00f3lo le hab\u00eda devuelto, a cambio de su presencia, el rostro apenado de un hombre que no hab\u00eda sabido encontrar su paz y su ausencia de culpa, y su sonrisa le pareci\u00f3 tan ortop\u00e9dica y tan irreal que recurri\u00f3 otra vez al gesto adusto apesadumbrado de los \u00faltimos meses, y se rindi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por poco tiempo, porque los fragmentos de un esp\u00edritu renovado salvador que hab\u00eda conseguido reunir pujaban por asentar el nuevo estado de tregua, y no estaba dispuesto a dejarse avasallar por un des\u00e1nimo que hasta el momento de la honrosa decisi\u00f3n de salvarse hab\u00eda cre\u00eddo ser el due\u00f1o del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Intent\u00f3 otra sonrisa, esta vez m\u00e1s sincera, y se mir\u00f3 en el espejo ahora casi m\u00e1gico que esta vez le entregaba una imagen similar a su imagen de unos a\u00f1os antes, cuando era cotidiana, cuando la sonrisa se despertaba a la misma hora que \u00e9l, al amanecer que tanto le gustaba contemplar desde la ventana de su habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00f3lo ten\u00eda que abrir los ojos, girar todo su cuerpo a la derecha, y ver a trav\u00e9s de los cristales.&nbsp; Su casa daba a unos montes que presentaban unas amanecidas de postal, y \u00e9l se extasiaba en una contemplaci\u00f3n pausada que respetaba el ritmo del sol saliendo del \u00fatero de esas prominencias naturales, y cada d\u00eda se alimentaba del espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s, se levantaba dichoso, y ninguna cosa pod\u00eda desterrarle de ese estado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta que un d\u00eda, desdichado, apareci\u00f3 en su vida, sigilosa e irrespetuosamente, una sensaci\u00f3n de desgana.&nbsp; Era sutil, leve, casi imperceptible, pero presagiaba un des\u00e1nimo irreparable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le prest\u00f3 la atenci\u00f3n insuficiente que le pareci\u00f3 que se merec\u00eda.&nbsp; Pens\u00f3 que en dos d\u00edas, tres, desaparecer\u00eda y volver\u00eda a retomar el premio de su vida afortunada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se equivoc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los d\u00edas desanimados se sucedieron.&nbsp; Los amaneceres, a los que ahora asist\u00eda como espectador inquieto, no le daban la satisfacci\u00f3n de los d\u00edas precedentes, y una sensaci\u00f3n sin adjetivar le ocupaba el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por sugerencia de una amiga que le quer\u00eda, acudi\u00f3 a la consulta de un psic\u00f3logo de confianza que le interrog\u00f3 sin medida, y le hizo revolver su pasado aposentado, y le augur\u00f3 m\u00e1s tiempo de inquietud, porque dec\u00eda que se hab\u00edan despertado sin avisar algunos demonios dormidos, y que no se apaciguar\u00edan hasta que se reordenaran sus conflictos parentales y sentimentales, y le propuso revisar de una forma ordenada todos los sucesos desde su ni\u00f1ez, y que tendr\u00edan que buscar d\u00f3nde estaba instalada esa vaporosa sensaci\u00f3n que se hab\u00eda convertido en una desaz\u00f3n sin motivo aparente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que dos veces a la semana, cuando sal\u00eda del trabajo, se dirig\u00eda a la consulta, a un div\u00e1n de los que antes s\u00f3lo hab\u00eda visto en las pel\u00edculas, se instalaba con su aflicci\u00f3n, y pasaba lista a los momentos de su menor edad por ver si alg\u00fan suceso desafortunado, o alguna actitud extra\u00f1a, o alg\u00fan hecho inconsciente o venenoso hab\u00edan dejado la huella invisible pero latente que ahora, transcurridos los a\u00f1os, se manifestaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llam\u00f3 a su presencia a los hechos pueriles y se reencontr\u00f3 con su cuerpo peque\u00f1o de entonces, con un punto de vista m\u00e1s bajo, ya olvidado, en el que todas las cosas le parec\u00edan m\u00e1s grandes y todos los hechos, hasta los m\u00ednimos, m\u00e1s exagerados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recuper\u00f3 otra vez la respiraci\u00f3n alterada de su infancia, cuando se quedaba exhausto de correr persiguiendo una pelota, y contaba los hechos que no merec\u00edan ni siquiera un espacio en la memoria del recuerdo para ver si el psic\u00f3logo encontraba entre la aparente calma un motivo que ahora, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, reclamaba una reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recurri\u00f3 al tiempo de la lactancia, por si acaso hab\u00eda convertido en un abandono eterno el momento breve en que su madre fue a buscar unos pa\u00f1ales nuevos.&nbsp; O por si en una interpretaci\u00f3n equivocada hab\u00eda asociado un biber\u00f3n un poco caliente a un intento de asesinato.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tiempo de los estudios primarios estuvo repleto de buenos recuerdos y buenos momentos.&nbsp; Se pasearon aquellos amigos olvidados, los compa\u00f1eros del colegio, el Padre Andr\u00e9s, a quien tanto quiso respetuosamente, el campo de f\u00fatbol sembrado de piedras, los ef\u00edmeros recreos, las interminables vacaciones de verano&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo super\u00f3 con \u00e9xito el an\u00e1lisis escruti\u00f1ador.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En visitas sucesivas desfilaron por la rememoraci\u00f3n los pasajes graves y los nimios, y parec\u00eda que ninguno hab\u00eda dejado una se\u00f1al larvada que ahora eclosionara, y a punto estaban de rendirse, culpando a los astros de la situaci\u00f3n, o a alg\u00fan mal de ojo, cuando un detalle de despedida conect\u00f3 la se\u00f1al de alarma del psic\u00f3logo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dijo, sin gravedad,&nbsp;<em>&#8220;l\u00e1stima que no est\u00e9 Luc\u00eda para arreglarlo&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no me ha hablado antes de Luc\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Luc\u00eda hab\u00eda sido un hito en su historia.&nbsp; Ya s\u00f3lo ocupaba un peque\u00f1o espacio en su olvido, adonde hab\u00eda sido intencionadamente desterrada, pero en otros tiempos se hab\u00eda adue\u00f1ado de todo su presente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La hab\u00eda conocido sin quererlo en una fiesta casi multitudinaria, donde un anfitri\u00f3n desatento les hab\u00eda colocado uno al lado del otro a pesar de que no hab\u00edan sido presentados, y el largo tiempo que habitaba entre plato y plato les hab\u00eda llevado al inicio de un di\u00e1logo banal que poco a poco se hab\u00eda ido convirtiendo en confidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; R\u00e1pidamente se cre\u00f3 una complicidad inusitada entre ambos, y un peque\u00f1o rato despu\u00e9s ya no les importaba la descortes\u00eda de quien les invit\u00f3; entre el vino y el cava les convencieron de que no importaba que antes de ese d\u00eda no hubieran tenido la dicha de confraternizar, y se convencieron de que ten\u00edan que tratarse m\u00e1s \u00edntimamente, y uno de ellos, no recordaba cu\u00e1l, le hab\u00eda propuesto al otro tomar un ba\u00f1o en un jacuzzi, y ya que ellos no ten\u00edan en ninguna de las dos viviendas, se fueron al hotel m\u00e1s plagado de estrellas de la ciudad, tomaron posesi\u00f3n de una suite, como dos ricos reci\u00e9n casados, y la llenaron de su desnudez y de m\u00e1s cava.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se pusieron a hervir en las burbujas de la ba\u00f1era y llenaron todos los rincones de risas, sin dejar espacio para el pudor ni para la preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eran los due\u00f1os del mundo que se encontraba entre aquellas paredes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin contar con ellos, los besos se buscaron y se encontraron.&nbsp; Los brazos se aferraron al otro cuerpo, las manos recorrieron caminos hasta entonces desconocidos, t\u00edmidos gemidos buscaron la boca para escapar, los labios se convirtieron en intr\u00e9pidos viajeros exploradores de cuerpos ajenos, y peregrinaron hasta las copas incansablemente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tiempo se qued\u00f3 fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s tarde, la noche lleg\u00f3 sin molestarles.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ellos se entregaron al amor, a la animalidad de los cuerpos, al abismo de los orgasmos, a la extenuaci\u00f3n l\u00e1nguida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquella historia de novela dur\u00f3 hasta que ella quiso poner el fin en un imprevisto momento que a \u00e9l le pareci\u00f3 el m\u00e1s inoportuno, pues ya para entonces estaba irremediablemente enamorado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Suplic\u00f3 con todo su saber.<\/p>\n\n\n\n<p>Trat\u00f3 de conmoverla reinventado la poes\u00eda implorante, en la que se deshac\u00eda primero en sentimientos y en lamentos despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cre\u00f3 las m\u00e1s bellas peticiones de su amor, las solicitudes lastimeras de otra oportunidad para reconquistar el reino de su coraz\u00f3n perdido; la colm\u00f3 de agasajos, de lisonjas, de expresiones ciertas, de soles creados exclusivamente para ella; la llamaba en los gritos de su locura y en el silencio de su abandono; recurr\u00eda a la intermediaci\u00f3n de Dios, de Cupido, de San Valent\u00edn, del Hada Madrina o de cualquier intercesor m\u00e1s o menos v\u00e1lido que su mente trastornada le presentara.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lloraba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nada ni nadie acudi\u00f3 a su salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca pudo recuperarla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y luego puso tanto esfuerzo en olvidarla, para que no siguiera mat\u00e1ndole en cada pensamiento, en cada respiraci\u00f3n, que hab\u00eda conseguido aislarse de la zozobra de sus sentimientos apesadumbrados y la hab\u00eda exiliado al reino de la amnesia irrecuperable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y all\u00ed hab\u00eda estado hasta que su peque\u00f1o salvador la hab\u00eda hecho aparecer dentro de una frase:&nbsp;<em>&#8220;l\u00e1stima que no est\u00e9 Luc\u00eda para arreglarlo&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfDejaste a tu rabia que se expresara?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; No.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Porque me pareci\u00f3 que era lo m\u00e1s civilizado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquel escuchador atento le habl\u00f3 con fe.&nbsp; Sab\u00eda por estudios y por experiencias que la rabia necesita ser manifestada; que s\u00f3lo se extingue por expresi\u00f3n, y no por represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dijo que&nbsp;<em>&#8220;a la mierda lo civilizado cuando se habla de dolor&#8221;,<\/em>&nbsp;afirmaci\u00f3n que le pareci\u00f3 m\u00e1s humana que psicol\u00f3gica, y que&nbsp;<em>&#8220;tiene pendiente un llanto amargo atrasado. Lo tiene atravesado en el coraz\u00f3n, y no estar\u00e1 tranquilo y preparado para seguir hasta que no grite su rabia en una queja que informe a todo el mundo, y al pasado, y al futuro, del padecimiento que le momifica el amor&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le propuso llorar sin censura, sin consuelo, sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le expuso con claridad meridiana que el sentimiento de dolor inexpresado se convierte en un c\u00e1ncer de alma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le sugiri\u00f3 morir para renacer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquella tarde se fue a su casa con la revoluci\u00f3n alborotando a su alrededor, sin atreverse a inaugurar una vida distinta, y sin atreverse a limpiar las huellas desagradables del pasado haciendo borr\u00f3n y cuenta nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tem\u00eda la fragilidad de su fortaleza; tem\u00eda caer en un pozo del que no pudiera salir por sus propios medios sin perecer ahogado en sus propios llantos ahogados; tem\u00eda que el lloro fuera un diluvio infinito; tem\u00eda que las l\u00e1grimas le mojaran la careta falsa de hombre duro; tem\u00eda romperse y no poder salir entero para recibir al otro futuro&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo eran miedos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero seguir con las emociones aletargadas, en esa apat\u00eda injustificada, tampoco le parec\u00eda el plan m\u00e1s atractivo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se lo pod\u00eda creer: el mismo hombre que poco antes desafiaba a la vida y al futuro desde su sonrisa perenne, ahora se aquietaba asustado; el hombre afortunado con los ojos m\u00e1s vivos y radiantes, ahora se asustaba de abrillantarlos con la limpia humedad de las gotas di\u00e1fanas; el hombre de la felicidad indestructible ahora se encog\u00eda ante la despertada presencia de un suceso aparentemente prescrito.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se aceptaba de esa manera, confundido por un algo sin presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se consideraba v\u00edctima inocente de una venganza diferida de aquella Luc\u00eda de sus dolores, como si una maldici\u00f3n de un concili\u00e1bulo de brujas se presentara ahora para materializarse, como si todo el sufrimiento de entonces no hubiera sido nada m\u00e1s que la primera parte, y ahora que sus heridas parec\u00edan resta\u00f1adas el demonio de la sa\u00f1a se cebara con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y prefer\u00eda no enfrentarse a su situaci\u00f3n doliente y negarla desde el refugio de la televisi\u00f3n, la bebida o el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no lo consegu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La desaz\u00f3n, en una labor callada pero insistente, se segu\u00eda manifestando en un enorme vac\u00edo sin necesidades de ser llenado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su presente, tan valorado hasta entonces, hab\u00eda perdido el inter\u00e9s por las cosas; alguna ma\u00f1ana se despert\u00f3 asustado ante el temor a tener que ocupar todas las horas del d\u00eda de alguna manera y no saber c\u00f3mo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De ser posible hubiera tirado del hilo de su vida hasta adelantarla diez a\u00f1os, pues ese estado depresivo no se consolaba con nada, y s\u00f3lo se dedicaba a malmeter, a despotricar contra todo y contra todos, a desganarle, a robarle la vitalidad a punta de tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El viernes por la tarde tom\u00f3 la decisi\u00f3n de encerrarse en su casa hasta el lunes, o hasta que desapareciera el anticristo de su indolencia, y se desconect\u00f3 del mundo para sumergirse en su propio submundo, en su humanidad negada, propiciando el llanto pendiente con m\u00fasicas y recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Crey\u00f3 que se romp\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No sab\u00eda que la congoja rayaba el coraz\u00f3n, ni que los gritos del padecimiento dejan \u00e1cido en la garganta, ni que el pensamiento cuando duele es con un dolor de destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Experiment\u00f3 la muerte a pesar de seguir respirando, y not\u00f3 c\u00f3mo se le paraba el pulso aunque siguiera latiendo su coraz\u00f3n independiente, y comprob\u00f3 el fr\u00edo en los ojos, el vac\u00edo en la vida, el suplicio de los labios apretados, la tortura del pensamiento recriminador y el arrepentimiento profundo por no saber vivir y por no entender de expresar sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se permiti\u00f3 en un arrebato humano gritarla, plagarla de insultos, recriminarla por su abandono sin motivo, reclamar castigo y destrucci\u00f3n para la ego\u00edsta insensible que hab\u00eda jugado con sus sentimientos, maldecirla para sus pr\u00f3ximas mil reencarnaciones, y despu\u00e9s del estallido, ligeramente calmado, llor\u00f3 su ausencia, y le dijo cu\u00e1nto hab\u00eda seguido am\u00e1ndola a pesar de ser pasado, y enumer\u00f3 la cantidad de fragmentos en los que hab\u00edan quedado destrozados su coraz\u00f3n y sus sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volvi\u00f3 a llorar y a lamentarse, en una nueva reca\u00edda en la angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La estrangul\u00f3 en el pensamiento, pero cuando la vio muerta no se alegr\u00f3 de la justa venganza sino que enseguida la recuper\u00f3 para la vida, y comenz\u00f3 otra vez el martirio de asistir al conflicto entre su amor desconsolado y la raz\u00f3n, m\u00e1s fr\u00eda y salvadora, que reclamaba la vida de su vida por encima de la muerte de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De pronto se le abri\u00f3 el alma de la comprensi\u00f3n, se tas\u00f3 con justicia y comprendi\u00f3 que val\u00eda m\u00e1s su descanso que su quebranto; sinti\u00f3 sin discusi\u00f3n que ten\u00eda leg\u00edtimo derecho a su paz, y se la reclam\u00f3 a s\u00ed mismo con autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pag\u00f3 el precio de volver a repetirle, desde la furia que hab\u00eda estado censurada, que hab\u00eda sido injusta con \u00e9l; que le hab\u00eda destrozado la sensibilidad; que le hab\u00eda roto su vida sin permiso y que no hab\u00eda sido sincera, que es el pecado m\u00e1s imperdonable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y as\u00ed lo hizo varias veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya parec\u00eda sosegado, otro resquemor olvidado se presentaba a cobrarse su tali\u00f3n, e iniciaba otra vez el proceso de llamar a la imagen de ella para decirle y maldecirle cuanto le hab\u00eda hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada una de las siguientes recriminaciones fueron bajando la carga cruenta, hasta que muchas horas despu\u00e9s pareci\u00f3 que todas las ofensas se sent\u00edan pagadas y ya no volver\u00edan a solicitar otro duelo de desagravio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces, s\u00f3lo entonces, se permiti\u00f3 dar de comer al hambre desatendida y bebi\u00f3 hasta emborracharse.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pas\u00f3 varias horas actualizando el sue\u00f1o atrasado, vencido por el cansancio, rendida su mente y su presente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se despert\u00f3 mal, pero bien.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo el cuerpo se sent\u00eda desordenado, como si no estuviera cada cosa en su sitio.&nbsp; La cabeza pesaba m\u00e1s que de costumbre.&nbsp; El pensamiento estaba vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lleg\u00f3 hasta el sof\u00e1, se tumb\u00f3 para continuar durmiendo; ahora el sue\u00f1o de la borrachera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La segunda vez que se despert\u00f3 se encontraba mejor.&nbsp; Pens\u00f3 en Luc\u00eda y no not\u00f3 ning\u00fan dolor.&nbsp; Sinti\u00f3 Luc\u00eda, con todo lo que ello quer\u00eda decir, y evoc\u00f3 su imagen en el pensamiento.&nbsp; Esta vez aparec\u00eda inocua, desenvenenada, desvestida de dragones, y como en un truco de magia la imagen se fue esfumando, difumin\u00e1ndose sin dejar cicatrices, borr\u00e1ndose al mismo tiempo que se llevaba todo cuanto de malo hubiera dejado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volvi\u00f3 al psic\u00f3logo el siguiente martes; se present\u00f3 feliz, m\u00e1s soberano y m\u00e1s ligero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevaba en el rostro impreso el signo de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le fue explicado que en cualquier momento podr\u00eda volver a iniciarse el diablo de su pasado, la guerra de Luc\u00eda, pero que siempre ser\u00eda mucho m\u00e1s pl\u00e1cido que esta vez, pues ya hab\u00eda comenzado el lento proceso de ir borr\u00e1ndose y alg\u00fan d\u00eda s\u00f3lo ser\u00eda una historia sin adjetivos y sin sentimientos adosados: una fr\u00eda historia como la historia en las estad\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para \u00e9l fue suficiente con saber que hab\u00eda comenzado el fin, y que se estaba despejando el camino por el que podr\u00eda volver a transitar enamorado, amoldando su mano a la mano de otra mujer, ci\u00f1endo otro cuerpo femenino, seduciendo sin miedos, amando sin frenos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sali\u00f3 de aquella \u00faltima sesi\u00f3n con una medalla puesta en la sonrisa, todas sus miradas hablando de felicidad, con ojos deslumbrantes.\u00a0Y el alma&#8230; el alma&#8230; limpia. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;Decidi\u00f3 que no seguir\u00eda martiriz\u00e1ndose con esa tristeza que se le hab\u00eda instalado. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Negoci\u00f3 con su alma torturada otro presente nuevo, m\u00e1s descondicionado, casi virgen, y se plant\u00f3 en la boca una sonrisa de las que no usaba desde hac\u00eda mucho tiempo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con ella puesta, forzando el cierre de la dentadura y la 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