{"id":2419,"date":"2021-09-17T12:27:54","date_gmt":"2021-09-17T12:27:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2419"},"modified":"2021-09-17T12:27:54","modified_gmt":"2021-09-17T12:27:54","slug":"hasta-el-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/hasta-el-final\/","title":{"rendered":"Hasta el final"},"content":{"rendered":"\n<p>Luc\u00eda se present\u00f3 a la entrevista sin muchas esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan le quedaron menos cuando se encontr\u00f3 con m\u00e1s de diez chicas que esperaban para la entrevista, mostrando toda la gama de impaciencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Salud\u00f3 levemente y ocup\u00f3 la \u00fanica silla vac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se abstrajo mir\u00e1ndose los zapatos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Espero que no se fije en ellos<\/em>, pens\u00f3,&nbsp;<em>no son tan nuevos como deber\u00edan ser. Si consigo el puesto,&nbsp;<\/em>a\u00f1adi\u00f3 en el pensamiento<em>, con el primer sueldo me comprar\u00e9 unos negros.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un rato despu\u00e9ssu desesperanzasentenci\u00f3&nbsp;<em>estos van a tener que aguantar mucho m\u00e1s<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed pas\u00f3 a mirar detenidamente a las otras chicas.&nbsp;<em>Esa es m\u00e1s atractiva, aquella m\u00e1s moderna, a aquella otra yo no le dar\u00eda el puesto. De las que estamos, sin dudarlo me escoger\u00eda a m\u00ed misma<\/em>, pens\u00f3 para animarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Una a una iban entrando. Dos, tres minutos. No m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Las caras de las que sal\u00edan no derrochaban optimismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; No s\u00e9 qu\u00e9 quiere este<\/em>&nbsp;-dijo una al salir.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le correspondi\u00f3 entrar se ajust\u00f3 el pantal\u00f3n, comprob\u00f3 que las rayas del jersey estuvieran bien alineadas, enganch\u00f3 la melena a las orejas, toc\u00f3 en la puerta con los nudillos, y s\u00f3lo cuando oy\u00f3&nbsp;<em>pase<\/em>, lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;<em>Si\u00e9ntese<\/em>, -dijo \u00e9l mientras segu\u00eda escribiendo en el ordenador-&nbsp;<em>\u00bfc\u00f3mo se llama? &#8211;<\/em>a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Qu\u00e9 curioso, usted se llama Luc\u00eda y yo soy ciego.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo entonces se percat\u00f3 de que hab\u00eda un bast\u00f3n blanco apoyado en el lateral de la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 nerviosa?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es mi primera entrevista de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Siempre acierto con esta pregunta. Siempre reconocen que est\u00e1n nerviosas. \u00bfD\u00f3nde vive usted?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En Manuel Aza\u00f1a. Cerca del campo de f\u00fatbol.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo ha venido hasta aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En mi coche.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEs buena conductora?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfMe llevar\u00eda ahora mismo a una cita de trabajo que tengo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La mayor\u00eda de las chicas, cuando llego a esta pregunta, se desconciertan o piensan mal. En cambio usted no lo ha dudado. Me parece bien. \u00bfSiente pena por m\u00ed, por mi ceguera?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPuede incorporarse ma\u00f1ana?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNo me va a hacer la entrevista?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Esta ha sido la entrevista.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNo me va a preguntar por mis t\u00edtulos o mi experiencia?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No. Usted es la persona que busco. Empezamos a las ocho. Siempre nos trataremos de usted. Ganar\u00e1 el doble de lo que marque el convenio porque le voy a exigir mucho: la perfecci\u00f3n absoluta, la dedicaci\u00f3n plena, y la fidelidad total. \u00bfAcepta y se compromete?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Acepto y me comprometo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hasta ma\u00f1ana, Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Una pregunta, por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pregunte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo se llama?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Marcos. D\u00edgale por favor a la se\u00f1orita de recepci\u00f3n que usted es la elegida.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo cuando estuvo en la calle y hab\u00edan transcurrido varios minutos tom\u00f3 conciencia de lo que hab\u00eda sucedido. Ten\u00eda un puesto de trabajo y a\u00fan no se hab\u00eda alegrado por ello, pero es que estaba desconcertada por c\u00f3mo se desarroll\u00f3 todo. \u00bfLa hab\u00eda escogido a ella por intuici\u00f3n&#8230; o porque ya era la \u00faltima y no ten\u00eda m\u00e1s donde escoger?<\/p>\n\n\n\n<p>Desterr\u00f3 la pregunta, y su secreta inseguridad, y quiso creer que algo de ella, ya que no pudo dejarse deslumbrar por su f\u00edsico tan espl\u00e9ndido, le hab\u00eda gustado; quiz\u00e1s la forma de expresarse o c\u00f3mo supo reaccionar. Se sinti\u00f3 a gusto consigo misma.<\/p>\n\n\n\n<p>A las ocho menos diez del d\u00eda siguiente le indicaron cu\u00e1l era su despacho, contiguo al de Marcos, y empezaron a explicarle d\u00f3nde estaba cada cosa y c\u00f3mo funcionaban las diferentes m\u00e1quinas, pero no tuvieron tiempo para terminar: a las ocho y un minuto son\u00f3 el interfono.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEst\u00e1 ah\u00ed, Luc\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Venga.<\/p>\n\n\n\n<p>Cogi\u00f3 bol\u00edgrafos y una libreta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas. \u00bfNerviosa?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas. Hoy no.<\/p>\n\n\n\n<p>Despacharon durante toda la ma\u00f1ana sin parar. Tuvo que aprender r\u00e1pidamente. Efectivamente, era agotador. Su ritmo de trabajo era fren\u00e9tico. Era capaz de atender una conversaci\u00f3n en el tel\u00e9fono mientras segu\u00eda dict\u00e1ndole cartas, y la documentaci\u00f3n y los datos que ella le le\u00eda los guardaba fotogr\u00e1ficamente en la memoria, sin equivocar ni una sola vez un n\u00famero o una fecha.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pasaron doce meses exactamente hasta que \u00e9l, por primera vez, abord\u00f3 un asunto personal.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hoy cumple usted un a\u00f1o en la Empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Le ofreci\u00f3 un regalo que guardaba en un caj\u00f3n. Era un tarro de su colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es BELLEZZA. Usted es la \u00fanica persona de las que conozco que la usa. La dependienta casi se vuelve loca, porque, como yo no conoc\u00eda el nombre, tuve que oler treinta y seis hasta que identifiqu\u00e9 la suya.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es usted, Luc\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfF\u00edsicamente?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Uno setenta y dos, rubia, melena corta&#8230; el color de los ojos est\u00e1 sin decidir: unos dicen que azul gris\u00e1ceo y otros dicen que gris azulado&#8230; perdone, es una broma &#8211;<em>dijo un poco apurada<\/em>&#8211; en realidad son inidentificables.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1nto pesa?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cincuenta y siete.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo viste?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Siempre vaqueros y jersey.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La imaginaba m\u00e1s provocativa en la forma de vestir&#8230; -brome\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinti\u00f3 una verg\u00fcenza inexplicable, pero \u00e9l cambi\u00f3 el tono inmediatamente, y le pidi\u00f3 que hiciera unas cuantas llamadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto ella abandon\u00f3 el despacho se permiti\u00f3 pararse a pensar. Llevaba un a\u00f1o intentando imaginarla. Pisaba como las rubias, en eso no se hab\u00eda equivocado, pero en su fantas\u00eda llevaba una larga melena y cada d\u00eda ten\u00eda un peinado distinto; sus faldas o sus vestidos se ajustaban al cuerpo marcando unos pechos perfectos y generosos; le supon\u00eda una cintura breve y unas piernas inmejorables, y que su boca era un im\u00e1n reclamando su boca, y los ojos, de un azul verde mar indiscutible, y los dientes, impecables, enmarcados en unos labios mullidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La vest\u00eda con dise\u00f1os propios, colores imposibles, cortes atrevidos, brev\u00edsimas faldas&#8230; o desnuda.<\/p>\n\n\n\n<p>En su imaginaci\u00f3n, mientras le dictaba una carta, ella tiraba la libreta, se levantaba de la silla y con un gesto leve se desprend\u00eda del vestido. Bajo \u00e9l, una belleza aut\u00e9ntica sin necesidad de adornos, la desnudez m\u00e1s imp\u00fadica, la lujuria agazapada, el sexo insaciable, el amor a punto de estallar en \u00e9l, los abrazos de la locura, las caricias habilidosas, mir\u00edadas de besos desvergonzados, todos los caminos reclam\u00e1ndole, el mundo de los sentidos a su servicio, el cielo&#8230; hasta que la cordura impon\u00eda su determinaci\u00f3n y le hac\u00eda abandonar el centro del placer, los sue\u00f1os irrealizables, la magia de invenci\u00f3n propia, y le tra\u00eda a la realidad, la realidad de la distancia y la ausencia de sentimientos, y entonces se recriminaba por permitirse esas fantas\u00edas, y por inmiscuirla en ellas, sin permiso, y por permitirse fingir que era la que no era y hac\u00eda lo que \u00e9l deseaba.<\/p>\n\n\n\n<p>No terminaba de aceptar que se estaba enamorando de esa mujer que cada d\u00eda ondeaba una sonrisa nueva, que le hac\u00eda sentir que no escond\u00eda secretos, que tarareaba muy bajito, que le aportaba cada d\u00eda el aroma de la vida..<\/p>\n\n\n\n<p>No era capaz de hablarle de sus sentimientos, y por eso, cada vez que escuchaba las reclamaciones de su propio coraz\u00f3n, se castigaba interponiendo muros y distancias. Al d\u00eda siguiente se manten\u00eda a\u00fan m\u00e1s lejano que de costumbre, m\u00e1s serio, m\u00e1s fr\u00edo. La despojaba del rostro inventado, del cuerpo provocativo, y se centraba en el trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron diecinueve a\u00f1os m\u00e1s hasta la siguiente vez que volvi\u00f3 a hablar con ella de asuntos personales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Luc\u00eda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; D\u00edgame.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1nto ha cambiado?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No le entiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 queda de aquella chica que empez\u00f3 a trabajar conmigo hace veinte a\u00f1os?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Todo. Bueno, casi todo. Como se podr\u00e1 imaginar mi cuerpo ya no es lo que fue.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es usted? D\u00edgamelo, por favor.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Sigo midiendo uno setenta y dos, supongo. Tengo los mismos ojos de color inidentificable, la misma melena corta de cabello rubio&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfA qu\u00e9 se refiere?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es su cuerpo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Peso un poco m\u00e1s que antes, no mucho, pero estoy un poco m\u00e1s&#8230; \u00bfrellenita?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quiere saber?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSus piernas son&#8230;?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Firmes. Perfectas, dir\u00eda yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSu cintura?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La justa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSus pechos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEs necesario que sigamos, Don Marcos?.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed. Se lo ruego. Llevo veinte a\u00f1os muri\u00e9ndome de deseo, perdi\u00e9ndome por enso\u00f1aciones y fantas\u00edas, y, adem\u00e1s, respet\u00e1ndola y sopesando mucho el riesgo de pedirle lo que le voy a pedir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 me va a pedir?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Deseo que se desnude para m\u00ed. Soy ciego y no la puedo ver, pero calmar\u00eda mis demonios saber que est\u00e1 usted frente a m\u00ed y desnuda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Don Marcos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por Dios, se lo ruego. Por una sola vez en la vida&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio se hizo de piedra. El tiempo se par\u00f3, atento a lo que iba a pasar. El coraz\u00f3n de \u00e9l se llen\u00f3 de miedo y esper\u00f3 angustiado el sonido de los pasos de ella al alejarse corriendo y el ca\u00f1onazo de la puerta al cerrarse de golpe. Pero nada de eso pasaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella atend\u00eda a su propio desconcierto. No pod\u00eda negar que en los a\u00f1os de diaria convivencia hab\u00eda pasado por diferentes etapas: desde aquella primera en la que se enamor\u00f3 de aquel hombre resolutivo que tomaba decisiones sin dudar, la trataba con una cortes\u00eda exquisita y le entregaba cada a\u00f1o un regalo siempre acertado, hasta la etapa del otro extremo en la que pensaba en abandonar el trabajo porque no pod\u00eda soportar la distancia que interpon\u00eda entre ambos, la rigidez del trato, ese llevar tantos a\u00f1os habl\u00e1ndose de usted.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella tambi\u00e9n hab\u00eda sucumbido a la propuesta de sus sue\u00f1os, y hab\u00eda fantaseado en muchas ocasiones que \u00e9l dejaba de dictarle cartas, rodeaba la mesa, adivinaba d\u00f3nde estaba por el aroma de hembra en celo, y se pon\u00eda frente a ella, le arrancaba la libreta de un manotazo, y el vestido con una maestr\u00eda atinada, y luego la besaba con fiereza, y la amaba sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se hab\u00eda aplacado y hac\u00eda tiempo que \u00e9l no merodeaba por su imaginaci\u00f3n y se manten\u00eda en su puesto de jefe.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso no sab\u00eda c\u00f3mo reaccionar a la petici\u00f3n, y aguardaba que alguna de las partes en litigio, del todo opuestas, tomara la decisi\u00f3n acertada y le indicara lo que deb\u00eda hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto supo la respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l capt\u00f3 el roce del jersey al separarse del cuerpo, y el susurro del bot\u00f3n del pantal\u00f3n al liberarse, y la cremallera mostrando lo secreto, y not\u00f3 cuando quedaban las piernas a la vista de su ceguera, y sinti\u00f3 el sujetador dejando de sujetar, y la braga desliz\u00e1ndose despacio, pudorosa; incluso crey\u00f3 intuir que ella se tapaba el pubis y los pechos con las manos y los brazos, hasta que se daba cuenta de la inutilidad, y entonces, al verse desnuda, la respiraci\u00f3n alter\u00f3 su ritmo y un rojo pudoroso explot\u00f3 en su cara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l, tembloroso, estir\u00f3 el brazo y adelant\u00f3 la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPuedo recorrerla?<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, una voz que no era la de ella, sino la del deseo acumulado, resumi\u00f3 del modo m\u00e1s atinado los veinte a\u00f1os perdidos:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hasta el final. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luc\u00eda se present\u00f3 a la entrevista sin muchas esperanzas. 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