{"id":2390,"date":"2021-09-17T12:13:37","date_gmt":"2021-09-17T12:13:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2390"},"modified":"2021-09-17T12:13:37","modified_gmt":"2021-09-17T12:13:37","slug":"dios-acepta-limosnas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/dios-acepta-limosnas\/","title":{"rendered":"Dios acepta limosnas"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp; Supongo que en alg\u00fan momento de mi vida ten\u00eda que vivir una experiencia especial, y fue entonces cuando sucedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevaba unos d\u00edas reconcili\u00e1ndome con mi deseo y mi necesidad de ser generoso con quien lo pudiera necesitar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siempre me he quejado de lo poco que me involucro en los problemas y en las necesidades ajenas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si me encuentro con un pobre por la calle y superando los controles de mis sospechas creo que su penuria es cierta, le hago entrega de una limosna y me alejo r\u00e1pidamente, como si en vez de dar le hubiera robado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y cada vez, despu\u00e9s de depositar la limosna, reinicio los reproches hacia m\u00ed, en silencio pero dolorosamente, porque conozco todos los modos de hacerme da\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>LO QUE PAS\u00d3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ten\u00eda mi pensamiento en otro sitio, muy lejos de Madrid y muy lejos del calor agresivo de las tres de la tarde del verano; por aquella calle s\u00f3lo nos mov\u00edamos tres personas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue al rodear una furgoneta aparcada sobre un paso de peatones cuando me encontr\u00e9, inevitablemente, con la figura desmejorada de una mujer; calcul\u00e9 que estar\u00eda camino de los cuarenta, aunque dud\u00e9 si alguna vez llegar\u00eda a cumplirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo primero que pens\u00e9 al verla, en un pensamiento fulminante, fue que a esa mujer le quedaba mucho que sufrir o poco que vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cualquiera de las dos opciones padec\u00eda las mismas posibilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ten\u00eda los pies como rotos, con manchas resecas de sangre, mucha suciedad acumulada, y la cara como explotada en algunos sitios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mostraba sin reparo su desgracia y su abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde sus ojos tristes vino a mi encuentro una mirada desvalida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el silencio de ese mirar lastimero hab\u00eda toda una petici\u00f3n de auxilio, toda una manifestaci\u00f3n de necesidades, todo un ruego a alguien, quien fuera que se encontrara con aquella mirada suplicante y menesterosa, y todo el relato de un presente tr\u00e1gico, muy distinto de otro pasado m\u00e1s lejano.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No s\u00e9 por qu\u00e9 deduje, sin tener derecho, tantas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiz\u00e1s nunca en mi vida haya estado m\u00e1s receptivo, o m\u00e1s comprensivo, o m\u00e1s acertado. Quiz\u00e1s nunca en mi vida he sabido escuchar con tanta atenci\u00f3n ni he tenido el coraz\u00f3n m\u00e1s cerca del alma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pudiera ser que en ese momento la prisa me abandon\u00f3 sabiamente y me permiti\u00f3 recibir aquel lenguaje que s\u00f3lo unos ojos saben expresar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O tal vez en aquel instante yo era s\u00f3lo de carne y hueso, de amor y alma, fraterno y universal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211;&nbsp;<em>D\u00e9me algo, por Dios<\/em>&nbsp;-dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero si no lo hubiera dicho ser\u00eda igual, porque era una redundancia, era repetir lo que ya ped\u00eda toda ella antes de pronunciar las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211;&nbsp;<em>C\u00f3mo est\u00e1 usted&#8230;<\/em>&nbsp; -compadec\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Casi me atrevo a decir que era la primera vez que o\u00eda hablar a mi coraz\u00f3n.&nbsp; Y era un lamento tan sentido, una empat\u00eda tan poco usual, que me encontraba extra\u00f1o estando quieto al lado de esa mujer, mir\u00e1ndola sin prisa y sinti\u00e9ndola.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por la inexperiencia, no supo mi intelecto cu\u00e1l era la frase l\u00f3gica siguiente. Cre\u00eda recordar que en alguno de mis sermones interiores hab\u00eda decidido que lo siguiente era preguntarle qu\u00e9 necesitaba<em>&nbsp;realmente<\/em>. Porque tal vez no era dinero sino conversaci\u00f3n, o aferrarse a una mano, o que una mirada la viera como ser humano y se lo hiciera saber.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que mientras todo ese revoltijo se reorganizaba en mi pensamiento trat\u00e9 de mirarla desde su misma posici\u00f3n, tan dolido como ella, y segu\u00ed atentamente el balanceo de su cabeza cansada de tanto soportar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella no me apur\u00f3 en mi siguiente paso.&nbsp; Esper\u00f3 con la paciencia de quien sufre durante todo el d\u00eda y ante la posibilidad de que le entregue una moneda un desconocido, al que ha solicitado ayuda m\u00e1s por rutina que por esperanza, se tom\u00f3 el descanso de creer en alguien y estir\u00f3 el brazo creando un cuenco en su mano derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sigui\u00f3 en su presencia ausente, con su mano implorante como recordatorio, y con la resignaci\u00f3n del que no tiene otra cosa que hacer m\u00e1s que esperar y la sumisi\u00f3n del que sabe que todos sus momentos son iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca sabr\u00e9 si ten\u00eda entre sus pensamientos alguno optimista, con fe en el futuro, o si todos hab\u00edan huido ante este panorama que en alg\u00fan momento se present\u00f3 en su vida, convirtiendo a aquella ni\u00f1a que fue acunada con tanto cari\u00f1o por su madre, y en la que deposit\u00f3 sus mejores deseos, en una mujer rota, desolada y hostigada por la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rompi\u00f3 aquella comunicaci\u00f3n tan \u00edntima la frase equivocada, la frase que sustituy\u00f3 a la pregunta serenamente preparada que esta vez tampoco se atrevi\u00f3 a pronunciarse, y le habl\u00e9 del deseo de que se le mejoraran las cosas, en un tono mercantil, desalmado, en vez de erigirme en grito de amor y preguntarle&nbsp;<em>qu\u00e9 necesita usted realmente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Puse en su mano un billete y emprend\u00ed mi habitual huida hasta que mis piernas me paralizaron al o\u00edr aquella voz que habl\u00f3 con fuerza. Un rotundo escalofr\u00edo me recorri\u00f3 sin respeto. Mi coraz\u00f3n rebot\u00f3 desordenadamente.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211; Yo le bendigo<\/em>&nbsp;\u2013dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al volverme para mirarla vi c\u00f3mo me enviaba con su mano el gesto que form\u00f3 una cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No dijo que le pedir\u00eda a Dios que me bendijera: no sinti\u00f3 la necesidad de intermediarios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se supo en posesi\u00f3n de la capacidad divina de bendecir, y lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El reci\u00e9n nacido escalofr\u00edo se convirti\u00f3 en un terremoto que removi\u00f3 todos mis principios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No supe qu\u00e9 hacer, qu\u00e9 pensar, qu\u00e9 decir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00f3lo la verg\u00fcenza por un llanto que se aproximaba imparable me hizo volver a andar, huyendo de m\u00ed. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Supongo que en alg\u00fan momento de mi vida ten\u00eda que vivir una experiencia especial, y fue entonces cuando sucedi\u00f3. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevaba unos d\u00edas reconcili\u00e1ndome con mi deseo y mi necesidad de ser generoso con quien lo pudiera necesitar. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siempre me he quejado de lo poco que me involucro en los problemas y en 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